carlos escribano
Poeta recién llegado
Yo fui siempre el vecino enamorado,
al pasar por tu puerta y al mirarte
notaba ese calor en las mejillas…
rubor que quema y arde.
Cuántas veces oculto te seguía
como va el cazador tras de su presa,
pues era muy feliz si me sentía
tan cerca de tus huellas.
Cuántas veces. mujer, te hubiera dicho
que en mis sueños soñando te besaba,
y que pena si el sueño se termina
y al despertar, no hay nada…
Te fuiste a la ciudad y quedé solo,
se rompió aquel hechizo del deseo.
no pudo ser, tal vez un día sepas,
que aún te amo…y aun te sueño.
al pasar por tu puerta y al mirarte
notaba ese calor en las mejillas…
rubor que quema y arde.
Cuántas veces oculto te seguía
como va el cazador tras de su presa,
pues era muy feliz si me sentía
tan cerca de tus huellas.
Cuántas veces. mujer, te hubiera dicho
que en mis sueños soñando te besaba,
y que pena si el sueño se termina
y al despertar, no hay nada…
Te fuiste a la ciudad y quedé solo,
se rompió aquel hechizo del deseo.
no pudo ser, tal vez un día sepas,
que aún te amo…y aun te sueño.
Última edición: