Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
Los tendones de los sueños
vibran como nervios cromados de guitarra.
El susurro del arlequín que se preña de defunción
milita sin gracia el abismo onírico, los rombos de su traje son tableros de ajedrez dormidos como relojes tendiéndose al atardecer de las sonrisas.
La música se densa como
betún impregnándose de color en los estómagos
anhelantes de imaginación.
La corte sentencia
¡Qué le corten la cabeza!
El arlequín se deshace en un líquido pegajoso parecido a la brea hasta hacer un charco de pintura
mezclada de negro y blanco y una estela de humillo azulado asciende
hasta el techo y ahí apoyado en una cristalera,
forma una figura de cuervo que les dice:
Si del sueño te sacaron
si del juego te eliminaron
qué han de esperar tus subditos mi rey de tu magnánima respuesta,puesto que de la risa borrada no decides se
sentencie un coro de cuervos pintados en la indefensión de cada rombo.Donde te dieron jaque mate el aburrimienro y la magia.
vibran como nervios cromados de guitarra.
El susurro del arlequín que se preña de defunción
milita sin gracia el abismo onírico, los rombos de su traje son tableros de ajedrez dormidos como relojes tendiéndose al atardecer de las sonrisas.
La música se densa como
betún impregnándose de color en los estómagos
anhelantes de imaginación.
La corte sentencia
¡Qué le corten la cabeza!
El arlequín se deshace en un líquido pegajoso parecido a la brea hasta hacer un charco de pintura
mezclada de negro y blanco y una estela de humillo azulado asciende
hasta el techo y ahí apoyado en una cristalera,
forma una figura de cuervo que les dice:
Si del sueño te sacaron
si del juego te eliminaron
qué han de esperar tus subditos mi rey de tu magnánima respuesta,puesto que de la risa borrada no decides se
sentencie un coro de cuervos pintados en la indefensión de cada rombo.Donde te dieron jaque mate el aburrimienro y la magia.