MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
Aparento
Aparentemente los mares y ríos,
amparan sin apogeo la tempestad.
El sol elude los achaques del viento
y se refugia en las anclas del azar.
El corazón no sustenta las heridas
con palabras, pues las desmantela
con imponentes deseos indiferentes
que se traslucen al final de cada día.
Aparento con una servicial sonrisa,
Que todo se hace escarcha, cuando
no me falta nada de esta noble vida,
más el decir de mi trémula mirada;
que habla de profundas disonancias
adormecidas en fugaces avenencias,
que fingen cuando la noche es fría
consumida en mi soledad querellante.
MARIÁN GÓNZALES*
DERECHOS RESERVADOS
Aparentemente los mares y ríos,
amparan sin apogeo la tempestad.
El sol elude los achaques del viento
y se refugia en las anclas del azar.
El corazón no sustenta las heridas
con palabras, pues las desmantela
con imponentes deseos indiferentes
que se traslucen al final de cada día.
Aparento con una servicial sonrisa,
Que todo se hace escarcha, cuando
no me falta nada de esta noble vida,
más el decir de mi trémula mirada;
que habla de profundas disonancias
adormecidas en fugaces avenencias,
que fingen cuando la noche es fría
consumida en mi soledad querellante.
MARIÁN GÓNZALES*
DERECHOS RESERVADOS