Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
I
Eso decía la gente
hasta en época romana
aunque es cosa muy malsana
y siempre muy recurrente:
el cántaro fue a la fuente
y por esa causa tuvo
y hasta su muerte, mantuvo
tan mala reputación
pues su suegra Concepción
nunca con él, se contuvo
II
Los dos fueron pecadores
y como buenos amantes
nadie vio a los dos tunantes
ni nadie oyó sus ardores.
Y cometieron errores
y entonces...los vio Javier.
El problema está en saber
cual de los dos, pecó más
si Concepción o Jonás
por este mal proceder.
III
Es fácil de adivinar
quien era el tauro Javier
y que dejaba de hacer
cuando debió trajinar.
Así, ¿que cabe esperar
si están yaciendo en tu cuarto?:
que mueras de un mal infarto.
¿Y mientras que hacía la hija?
Solo es una lagartija
y el tal Jonás, un lagarto
Eso decía la gente
hasta en época romana
aunque es cosa muy malsana
y siempre muy recurrente:
el cántaro fue a la fuente
y por esa causa tuvo
y hasta su muerte, mantuvo
tan mala reputación
pues su suegra Concepción
nunca con él, se contuvo
II
Los dos fueron pecadores
y como buenos amantes
nadie vio a los dos tunantes
ni nadie oyó sus ardores.
Y cometieron errores
y entonces...los vio Javier.
El problema está en saber
cual de los dos, pecó más
si Concepción o Jonás
por este mal proceder.
III
Es fácil de adivinar
quien era el tauro Javier
y que dejaba de hacer
cuando debió trajinar.
Así, ¿que cabe esperar
si están yaciendo en tu cuarto?:
que mueras de un mal infarto.
¿Y mientras que hacía la hija?
Solo es una lagartija
y el tal Jonás, un lagarto