Sigfrid
Poeta recién llegado
Un buen final
Yo grito pero nadie me oye,
alzo la voz pero la ahoga el vacío;
ni el eco me responde,
corre mi frustración como un río.
Miro al cielo buscando respuestas,
con impotencia caigo de rodillas;
siempre llevo las esperanzas puestas,
aunque no me dé el rostro la vida.
Trato de abrirme camino,
lucho con energía;
en cada batalla con ahínco,
la redención es mi guía.
Yo existo aquí y ahora,
no soy el sueño de un mortal;
vivo en este mundo cada hora,
deseando para mí un buen final.
Yo grito pero nadie me oye,
alzo la voz pero la ahoga el vacío;
ni el eco me responde,
corre mi frustración como un río.
Miro al cielo buscando respuestas,
con impotencia caigo de rodillas;
siempre llevo las esperanzas puestas,
aunque no me dé el rostro la vida.
Trato de abrirme camino,
lucho con energía;
en cada batalla con ahínco,
la redención es mi guía.
Yo existo aquí y ahora,
no soy el sueño de un mortal;
vivo en este mundo cada hora,
deseando para mí un buen final.
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