Sí, creo que son de nuestro amigo Andreas. Un magnífico poema suyo. Un besito compi, y muchas de nada.
Muy bien, has acertado, pero no lo tenías difícil, tenían que ser de un coleguita cercano ajaj
Después decís los hombres que no teneis memoria o teneis poca,
que mentira mas grande, os acordais de lo que os interesa, memoria selectiva. Mucha memoria y mucho morro ajaj
pues te ha tocado premios, estate pendiente que hoy te llamará una concejala para invitarte a unas cervezas,
morena, alta, delgada, y hace top lees.
Un besito y a seguir bien
copio aquí, el poema de Andreas,
http://www.mundopoesia.com/foros/temas/la-insalvable-tristeza.461707/
LA INSALVABLE TRISTEZA
Maldigo el recuerdo de la mirada de mi padre
tan llena de insalvable tristeza
al montar en aquel taxi.
Cómo llovía aquella noche
Con nerviosa torpeza quiso bajar la ventanilla,
pero no pudo;
y mientras el taxi arrancaba se giró
anclándose su mirada en mí, para siempre,
hasta perderse entre la niebla ambarina de las farolas.
Desde entonces no soporto el llanto, ni el otoño.
Hay recuerdos que el tiempo no cura,
los infecta de porqués y los agrava.
¡A la ventana que mediaba entre nosotros le tocaba estar translúcida!
No era necesaria tanta crudeza, pues ya lo había comprendido todo.
Maldita sea aquella calle
y el implacable siseo de la lluvia
confinada entre las farolas y el piso negro;
¿es que el puto sumidero se tragaba el aire que me faltaba?
Y entre tanto, la indiferencia de la belleza,
que seguía su camino
:
el baile postrero de unas hojas de acacia entre el rojo y el verde del semáforo...
verde verdemar como sus ojos
Y después
corrí, corrí mucho;
necesitaba extirpar el dolor, cagándome en Dios,
llorando, gritando, o tirándome al sucio puerto.
Buscaba a los responsables
bramando al cielo de aquella madrugada indolente,
y no paraba de llover
;
fue la vez que menos aprecio tuve a la vida.
Amanecí desnudo
en el rellano de la escalera
con el rostro pegado al mármol;
légamo ácido, tequila y barro,
y sangre, había sangre también.
Lo había vomitado todo
salvo mi tristeza.
¡¿Qué haces aquí tirado en pelotas?!
han pasado tus padres por casa.
Eres un jodido impresentable, compañero,
¡y un puto borracho!
Nadie supo que aquella tarde había comprendido
que mi padre iba a morir.
~ Kalkbadan ~
Madrid, abril 2013