Cuentista
Silencio, un cuento.
HIDALGA
Escondí a mi hidalga a la orilla de los sueños
donde el tiempo, no la hallase.
Sepultada en el cobijo de los sueños
se refleja soberana la durmiente enamorada,
tenedora de mis noches es, y de todo lo demás.
Adormida en el pórtico soñado tumba ella
y el tiempo, no allega.
La oculté al abismo del eterno sueño
desterrándola de él
y escondido beso su labio seco
despertándose en mi boca su infinito rojo,
bebedizo acantilado mío
me arrojo al farellón, enamorado.
Duerme hidalga en la llanura,
detendré la fina arena carcomida
manejada por el tiempo
y al bufar salvaje el viento, marchará.
Trasnocha en mi sueño el fútil reloj
inútil pudre su minutero parado
no existen las horas.
Dormido en un sueño sin tiempo
puedo amar siempre
duerme a mi lado hidalga.
Huelo el roce enmohecido de la tierra
preguntándome por ella
y en la torre del póstumo segundo
habla ruidosa la saeta del momento,
no quiero asomarla al tiempo.
"Cualquier parecido con la realidad...
sería maravilloso.
Cuentista 2016".
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