Lorelizh Beye
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay veces que la pena te amortaja
famélico, desnudo, sin abrigo
el pobre corazón es un mendigo
pidiéndole al amor una migaja.
La nieve silenciosa dentro cuaja,
somos pozo sin agua, erial sin trigo,
y si acaso maduro brota el higo
es fruta que del árbol se desgaja.
Somos un pedernal de lobregueces,
ola que ha de morir en cautiverio
dragando bajo lúgubres cipreses.
Somos sombra y mecánico latido,
mármol roto de un viejo cementerio
y al final, solo un sueño que ha concluido.
…Otras veces el alma es limpio espejo
parece ser el sol capullo de oro
que corona en el aire sicomoro
la frente del crepúsculo bermejo.
Nos canta en las entrañas el vencejo,
somos ángeles de agua en mar canoro
alzándonos en himno multifloro,
clara copia de espuma en el reflejo.
Es niño el corazón, el más pequeño
en zepelín jugando en el celaje
que cabe tanto azul en poco sueño.
Eres temprana luz, sonriente olivo
canto de alondra ,lluvia en el estiaje
y en latido fugaz ¡Te sientes vivo!
Safety Creative/ Todos Los Derechos Reservados
Última edición: