Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
A un viejo amigo...
Salve oh gran vencedor condecorado,
de orgulloso panero su soldado.
Tu, forjado en la marcha legionaria,
combatiente feroz tu luminaria.
Te curtiste en gloriosas epopeyas,
en vanguardia valor a sol y estrellas.
Escalaste los montes uno a uno,
Decurión a Centurio cual ninguno.
Te saciaste en las mieles y en la hiel,
a la escolta de Antonio siempre fiel.
De la Galia hasta Egipto, Roma, Acada,
son heridas de honor la piel quemada,
que ni flecha, ni gladio, ni desorden
acayaron el fuego de tu orden!
Has caido en el Actio cual valiente,
a traición, degollado por su diente.
Y acogieron las aguas vieja espada,
la Nomisia en conquista ensangrentada.
Ten el justo descanso Gamalión,
que el Olimpo te salva oh Centurión...
Salve oh gran vencedor condecorado,
de orgulloso panero su soldado.
Tu, forjado en la marcha legionaria,
combatiente feroz tu luminaria.
Te curtiste en gloriosas epopeyas,
en vanguardia valor a sol y estrellas.
Escalaste los montes uno a uno,
Decurión a Centurio cual ninguno.
Te saciaste en las mieles y en la hiel,
a la escolta de Antonio siempre fiel.
De la Galia hasta Egipto, Roma, Acada,
son heridas de honor la piel quemada,
que ni flecha, ni gladio, ni desorden
acayaron el fuego de tu orden!
Has caido en el Actio cual valiente,
a traición, degollado por su diente.
Y acogieron las aguas vieja espada,
la Nomisia en conquista ensangrentada.
Ten el justo descanso Gamalión,
que el Olimpo te salva oh Centurión...