• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Náufrago

No soy escritor ¿en que debo mejorar?

  • Uso de los signos de puntuación (deje un comentario explicativo)

    Votos: 0 0,0%
  • Escritura (deje un comentario explicativo)

    Votos: 0 0,0%

  • Votantes totales
    0

Katri

Poeta recién llegado
Una rosa cándida pasea los pasillos de mi mente mientras recuerdo sin mucho esfuerzo la noche de nuestro encuentro, las manos me temblaban pero mi corazón está firme como los soldados antes de ir a la batalla; firmes en su exterior pero sintiendo desplomarse en su más profundo ser, previendo la segura posibilidad de no ver a los suyos nunca más. Así me sentí esa noche… todo estaba dispuesto, no había marcha atrás. Nos encontramos y sin una palabra sabíamos lo que sucedería, nuestros ojos comprendían entre miradas insostenibles, entre la risa confusa de un rostro sereno, presentían como una madre. Lo sabían nos empujaron sin aviso y caímos, nos desplomamos como la dignidad aplastada, como cae el orgullo desproporcionado, como la más grande mentira al aparecer la verdad. Caímos y de eso ni hablar.

En algún momento de la noche entre copas y carreras, en algún momento de la noche nos fundimos en uno, no supe en que momento fueron despojados de sus pieles nuestros cuerpos, no sé en qué momento sucumbimos a los deseos de un corazón moribundo.

Tus besos me empaparon, tus abrazos no dejaban que levantara mi cabeza – era imposible respirar-, las olas producto de los fuertes movimientos de tu cadera me ahogaban empapándome del rocío y la bruma que se producían en sus orígenes. Estaba perdido y agotado sin remedio me deje llevar por la corriente de tu pasión desbordada y me perdí, no supe dónde estaba, flotando, respirando el aire enrarecido por tu respiración confusa y agitada, escuchaba gritos… el aterrador silencio, la calma y la desesperación eran amigas – tenía miedo de que terminara el momento y de que este fuera eterno- continúe bebiéndote y permitiste que me hundiera en tus profundidades, la presión estaba a punto de hacerme estallar y de repente sin querer que se acabara, acabé por terminar y respirar tan aprisa que no pude escapar de ti, de la profundidad, da la humedad que como chorros de la más hermosa de las fuentes empapó todo mi cuerpo y después del mas silencioso de los estallidos me fundí como si de soldadura se tratara en ti, en tu mar del que más nunca encontré salida y del cual nunca he querido dejar de explorar.
 
Cadencia, elocuencia, metáforas y versos exquisitos se van encadenando para formar
una obra que, llena de amor hasta la raíz, envuelve de belleza y sensibilidad al lector.
Lindo el aporte, mis felicitaciones, un placer estar presente.
 
Una rosa cándida pasea los pasillos de mi mente mientras recuerdo sin mucho esfuerzo la noche de nuestro encuentro, las manos me temblaban pero mi corazón está firme como los soldados antes de ir a la batalla; firmes en su exterior pero sintiendo desplomarse en su más profundo ser, previendo la segura posibilidad de no ver a los suyos nunca más. Así me sentí esa noche… todo estaba dispuesto, no había marcha atrás. Nos encontramos y sin una palabra sabíamos lo que sucedería, nuestros ojos comprendían entre miradas insostenibles, entre la risa confusa de un rostro sereno, presentían como una madre. Lo sabían nos empujaron sin aviso y caímos, nos desplomamos como la dignidad aplastada, como cae el orgullo desproporcionado, como la más grande mentira al aparecer la verdad. Caímos y de eso ni hablar.

En algún momento de la noche entre copas y carreras, en algún momento de la noche nos fundimos en uno, no supe en que momento fueron despojados de sus pieles nuestros cuerpos, no sé en qué momento sucumbimos a los deseos de un corazón moribundo.

Tus besos me empaparon, tus abrazos no dejaban que levantara mi cabeza – era imposible respirar-, las olas producto de los fuertes movimientos de tu cadera me ahogaban empapándome del rocío y la bruma que se producían en sus orígenes. Estaba perdido y agotado sin remedio me deje llevar por la corriente de tu pasión desbordada y me perdí, no supe dónde estaba, flotando, respirando el aire enrarecido por tu respiración confusa y agitada, escuchaba gritos… el aterrador silencio, la calma y la desesperación eran amigas – tenía miedo de que terminara el momento y de que este fuera eterno- continúe bebiéndote y permitiste que me hundiera en tus profundidades, la presión estaba a punto de hacerme estallar y de repente sin querer que se acabara, acabé por terminar y respirar tan aprisa que no pude escapar de ti, de la profundidad, da la humedad que como chorros de la más hermosa de las fuentes empapó todo mi cuerpo y después del mas silencioso de los estallidos me fundí como si de soldadura se tratara en ti, en tu mar del que más nunca encontré salida y del cual nunca he querido dejar de explorar.
En Mundopoesia hay una categoría destinada a los foros de poesía y una categoría destinada a los foros de prosa.

En los Foros de Poesía SÓLO SE ADMITE POESÍA EN “VERSO”, la prosa poética y la prosa ha de publicarla en los FOROS DE PROSA.

Respete la distribución de estilos y foros (prosa/verso) de Mundopoesía.com.

Este poema se mueve a los foros de prosa.
La reiteración en la publicación de prosas en los foros de poemas puede dar lugar al borrado de textos del usuario.


Paco Valiente
Equipo de moderación de Mundopoesía.com
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba