La aventura en la vida, va llena de tormentas,
intensas tempestades que engendran las pasiones,
después remanso entregan, calmando corazones,
con esa ignota calma de ráfagas más lentas.
A todos los que vamos en el camino a tientas,
nos aguardan instantes, plagados de aguijones,
tal vez tenga el destino, sus muy buenas razones,
para después brindarnos caricias suculentas.
Así al vendaval, le sigue inmensa calma,
constantes sus vaivenes de forma extravagante,
pues de esta sin razón, de norma tan cambiante
tal vez le de sabor y juventud al alma…
Razón del existir con sus melancolías,
es forma de vivir… de todos nuestros días.
Así se pasa el tiempo… entre risas y llanto,
amargos ventarrones y dulces alegrías,
hasta la inmensa calma... que ahogue nuestro canto.
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
Copyright INDAUTOR México.
intensas tempestades que engendran las pasiones,
después remanso entregan, calmando corazones,
con esa ignota calma de ráfagas más lentas.
A todos los que vamos en el camino a tientas,
nos aguardan instantes, plagados de aguijones,
tal vez tenga el destino, sus muy buenas razones,
para después brindarnos caricias suculentas.
Así al vendaval, le sigue inmensa calma,
constantes sus vaivenes de forma extravagante,
pues de esta sin razón, de norma tan cambiante
tal vez le de sabor y juventud al alma…
Razón del existir con sus melancolías,
es forma de vivir… de todos nuestros días.
Así se pasa el tiempo… entre risas y llanto,
amargos ventarrones y dulces alegrías,
hasta la inmensa calma... que ahogue nuestro canto.
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
Copyright INDAUTOR México.