joseantonio
Poeta recién llegado
Sin querer,
fui perdiendo la razón
en un torbellino,
de vida material.
Sin querer,
fui perdiendo a la sazón
el ser lo esencial.
Sin querer,
perdí el alma y corazón,
el cuarto mandamiento
“Honrar padre y madre”.
Sin querer
pero en el querer consciente,
perdí lo vital, lo esencial,
el alma, el corazón,
Queriendo,
no honre padre y madre,
no vi lágrimas en sus ojos,
pero presentí un escalofrío
de mea culpa,
que muy dentro de ambas almas
el inexpugnable vórtice,
de un ahogado llanto mortal.
fui perdiendo la razón
en un torbellino,
de vida material.
Sin querer,
fui perdiendo a la sazón
el ser lo esencial.
Sin querer,
perdí el alma y corazón,
el cuarto mandamiento
“Honrar padre y madre”.
Sin querer
pero en el querer consciente,
perdí lo vital, lo esencial,
el alma, el corazón,
Queriendo,
no honre padre y madre,
no vi lágrimas en sus ojos,
pero presentí un escalofrío
de mea culpa,
que muy dentro de ambas almas
el inexpugnable vórtice,
de un ahogado llanto mortal.