Ricardo Llamosas
Poeta recién llegado
Ni siquiera un pestañeo en la distancia,
fértil me lleno de cráneo ensimismado de futuro
hacia el horizonte infinito llevándose mi pupila.
Solo me resta imaginar espacio en su muda geográfica
retirándose al compas de vista inalcanzable,
solo me resta presentir mundo allende lejano.
Habrá de serlo, si escudriño avizor las brumas
solapadas al gran misterio esquivo,
quien maquina curiosidad imperecedera.
Habrá de serlo, aunque la lógica discrepe
y sean sueños los que aproximen tus remotos.
O un desatino augurar millas en desbandada
para disponer nítida la materia invisible.
fértil me lleno de cráneo ensimismado de futuro
hacia el horizonte infinito llevándose mi pupila.
Solo me resta imaginar espacio en su muda geográfica
retirándose al compas de vista inalcanzable,
solo me resta presentir mundo allende lejano.
Habrá de serlo, si escudriño avizor las brumas
solapadas al gran misterio esquivo,
quien maquina curiosidad imperecedera.
Habrá de serlo, aunque la lógica discrepe
y sean sueños los que aproximen tus remotos.
O un desatino augurar millas en desbandada
para disponer nítida la materia invisible.