Dos extraños avenidos

Ricardo Llamosas

Poeta recién llegado
Soy un mundo en mis hebras inguinales,

capaz del ser, a tenor de este yo, llevándome

so pena la realidad supure intolerables,

y solo sea espejismo meticuloso de un espíritu errante.


Pero suponiéndome terco en presencia mortal

para aliviar los límites de la inteligencia,

impertinente deseo acercarme a los insólitos,

esos míos que entrañan magia indiscutible.


Distinguirme avizor entre el escrutinio del propio cerebro

me supuso una deriva de cincuenta años,

donde los saqueos intelectuales de la ignorancia

arrojaban ascuas a mi instinto indagador.


Ahora reconozco mundo absoluto en mí,

en dominio sobre los recónditos neuronales,

a los que en un santiamén azuzo.
 
Un poema muy interesante e inteligente pero no adecuado para este foro, te lo muevo a filosóficos-existenciales.
Felicidades y Saludos.
 
Soy un mundo en mis hebras inguinales,

capaz del ser, a tenor de este yo, llevándome

so pena la realidad supure intolerables,

y solo sea espejismo meticuloso de un espíritu errante.


Pero suponiéndome terco en presencia mortal

para aliviar los límites de la inteligencia,

impertinente deseo acercarme a los insólitos,

esos míos que entrañan magia indiscutible.


Distinguirme avizor entre el escrutinio del propio cerebro

me supuso una deriva de cincuenta años,

donde los saqueos intelectuales de la ignorancia

arrojaban ascuas a mi instinto indagador.


Ahora reconozco mundo absoluto en mí,

en dominio sobre los recónditos neuronales,

a los que en un santiamén azuzo.


Bienvenido a los filosóficos, sin duda enriquece nuestro espacio este poema tan personal y reflexivo.

Saludos,

Palmira
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba