Évano
Libre, sin dioses.
I Desde arriba
Nos llueven aires heridos
que penetran nuestro cráter
y nos derraman en él
las cicatrices rotas
de las auroras de cuarzo.
Los aires heridos que nos llueven
son despiadadas líneas secretas,
estaturas turquesas, geografías,
espesuras de flores cortadas.
II Un asesino duerme
Tabernario te vuelve el vino,
te desgreña y desencadena
en febriles sollozos de cristales.
Serás un puesto más de pistolas,
una espalda desquiciada,
una saliva de plátano,
una locomotora de plumas,
una hoja ardiente que palpita
como remota espuma.
III El invierno
Donde comienza el Sur austral
duerme la niebla deshojada,
y las mil oscuras noches,
y el advenimiento del día
que extermina al caminante.
IV El crimen
Recorre la sangre
mil veces plateada.
La puerta,
el asesino,
el policía que duerme.
La lágrima aterrada.
V Juventud
Es un camino de espadas,
dientes y dedos eróticos,
aquel ancho valle verde
incitante y escondido
y ardiendo bajo la lluvia.
VI El clima
Olvidan las erizadas uñas,
aquellas que vitorean al oro irritante,
que no hay más cielo
que los álamos puros.
VII Varadero
Caderas eléctricas,
mujeres de agua,
metales marinos.
VIII Dictadores
Penetrantes y nauseabundos
cañaverales llenos de calladas
conversaciones de oro,
enguantados pasillos de relojes muertos,
suelos para plantas ciegas,
enterradores de escamas
en los pantanos del silencio.
IX Centroamérica
Implacables movimientos
de látigos y bocas
arrancando paraísos,
encadenando martirios
a las noches fosfóricas
del indio ensangrentado.
X Los pobres
Humillados como el carbón
cuando muere como ceniza.
El mundo es así.
Si se sucedieran las llamas,
otros pasos caerían muertos.
Estos diez poemas míos son "paráfrasis" construidas con las últimas palabras de cada verso de algunos poemas del poemario Canto General (1942), de Pablo Neruda. Los títulos correspondientes de los poemas de Pablo Neruda son: Desde arriba (I), Un asesino duerme y En la costa —paráfrasis y simbiosis del mío: Un asesino duerme— (II), Invierno en el sur a caballo (III), Los crímenes (IV), Juventud (V), los climas (VI), Varadero en Cuba (VII), Los dictadores (VIII), Centroamérica (IX), Hambre en el sur (X)*.
*Entre paréntesis, el número correspondiente al poema creado por mí a partir de las últimas palabras de los versos de Pablo Neruda, como dije. Es lógico que varíen algunos en significado, como tema subyacente, por ejemplo, o que haya añadido variaciones de género o número, o alguna mínima palabra, algún artículo, verbo... para cohesionar y dar sentido al poema. Aún así, creo que son muy escasas, muy pocas; he intentado aferrarme lo máximo a las últimas palabras de cada verso, evitando añadir lo menos posibles.
Gracias por leer.
Nos llueven aires heridos
que penetran nuestro cráter
y nos derraman en él
las cicatrices rotas
de las auroras de cuarzo.
Los aires heridos que nos llueven
son despiadadas líneas secretas,
estaturas turquesas, geografías,
espesuras de flores cortadas.
II Un asesino duerme
Tabernario te vuelve el vino,
te desgreña y desencadena
en febriles sollozos de cristales.
Serás un puesto más de pistolas,
una espalda desquiciada,
una saliva de plátano,
una locomotora de plumas,
una hoja ardiente que palpita
como remota espuma.
III El invierno
Donde comienza el Sur austral
duerme la niebla deshojada,
y las mil oscuras noches,
y el advenimiento del día
que extermina al caminante.
IV El crimen
Recorre la sangre
mil veces plateada.
La puerta,
el asesino,
el policía que duerme.
La lágrima aterrada.
V Juventud
Es un camino de espadas,
dientes y dedos eróticos,
aquel ancho valle verde
incitante y escondido
y ardiendo bajo la lluvia.
VI El clima
Olvidan las erizadas uñas,
aquellas que vitorean al oro irritante,
que no hay más cielo
que los álamos puros.
VII Varadero
Caderas eléctricas,
mujeres de agua,
metales marinos.
VIII Dictadores
Penetrantes y nauseabundos
cañaverales llenos de calladas
conversaciones de oro,
enguantados pasillos de relojes muertos,
suelos para plantas ciegas,
enterradores de escamas
en los pantanos del silencio.
IX Centroamérica
Implacables movimientos
de látigos y bocas
arrancando paraísos,
encadenando martirios
a las noches fosfóricas
del indio ensangrentado.
X Los pobres
Humillados como el carbón
cuando muere como ceniza.
El mundo es así.
Si se sucedieran las llamas,
otros pasos caerían muertos.
Estos diez poemas míos son "paráfrasis" construidas con las últimas palabras de cada verso de algunos poemas del poemario Canto General (1942), de Pablo Neruda. Los títulos correspondientes de los poemas de Pablo Neruda son: Desde arriba (I), Un asesino duerme y En la costa —paráfrasis y simbiosis del mío: Un asesino duerme— (II), Invierno en el sur a caballo (III), Los crímenes (IV), Juventud (V), los climas (VI), Varadero en Cuba (VII), Los dictadores (VIII), Centroamérica (IX), Hambre en el sur (X)*.
*Entre paréntesis, el número correspondiente al poema creado por mí a partir de las últimas palabras de los versos de Pablo Neruda, como dije. Es lógico que varíen algunos en significado, como tema subyacente, por ejemplo, o que haya añadido variaciones de género o número, o alguna mínima palabra, algún artículo, verbo... para cohesionar y dar sentido al poema. Aún así, creo que son muy escasas, muy pocas; he intentado aferrarme lo máximo a las últimas palabras de cada verso, evitando añadir lo menos posibles.
Gracias por leer.