murdock
Poeta adicto al portal
Vuelan perdigones de aire alrededor de mi habitación
recorren calcinantes las paredes, no atinan al corazón
es la razón desquiciante de este loco trovador
que asesina mis neuronas en una rola de la cual no recuerdo el son.
¿Qué será de las calles de tierra de aquella adolescencia de sol?
Los balones ponchados, las tablas sin ruedas el primer tabaco
sus labios mal pintados se asemejan a esa mancha que adorna el estuco
los cabellos largos y despeinados, las cajitas de cristal llenas de sueños de algodón
hoy reposan aullando las penas a mis oídos desde el colchón.
¿Qué será de las bancas verdes rotas del curso donde se creció?
Las balas de viento que rozan mi cuerpo traen en su estela un nostálgico recuerdo
que se cuela por mis poros reviviendo la esencia a guanchaca, júbilo y rock n´roll
el punteo incesante de aquel trovador desprende la locura que se olvidó
tiritan mis bellos de pensar que el próximo disparo dará en el corazón.
¿Qué será de aquellas paredes que no se rasguño, del camino de la vida que ya se ando?
Los sueños, la poesía, los conciertos, las promesas incumplidas y los juramentos irrompibles
las sonrisas fingidas cuando se dijo adiós y los abrazos que no se dieron todos suenan imposibles
orquestan un solo sentir es ese solo de bossa que sabe a ron
entretejen en mis venas los perdigones que recorren la habitación.
¿Dónde estarán aquellas pequeñas cosas de las que insensiblemente se despidió?
Una extraña curva en el viento provocada por la exhalación
un rebote sobre el humo que se deprende de mi voz
impacto directo atraviesa el corazón.
recorren calcinantes las paredes, no atinan al corazón
es la razón desquiciante de este loco trovador
que asesina mis neuronas en una rola de la cual no recuerdo el son.
¿Qué será de las calles de tierra de aquella adolescencia de sol?
Los balones ponchados, las tablas sin ruedas el primer tabaco
sus labios mal pintados se asemejan a esa mancha que adorna el estuco
los cabellos largos y despeinados, las cajitas de cristal llenas de sueños de algodón
hoy reposan aullando las penas a mis oídos desde el colchón.
¿Qué será de las bancas verdes rotas del curso donde se creció?
Las balas de viento que rozan mi cuerpo traen en su estela un nostálgico recuerdo
que se cuela por mis poros reviviendo la esencia a guanchaca, júbilo y rock n´roll
el punteo incesante de aquel trovador desprende la locura que se olvidó
tiritan mis bellos de pensar que el próximo disparo dará en el corazón.
¿Qué será de aquellas paredes que no se rasguño, del camino de la vida que ya se ando?
Los sueños, la poesía, los conciertos, las promesas incumplidas y los juramentos irrompibles
las sonrisas fingidas cuando se dijo adiós y los abrazos que no se dieron todos suenan imposibles
orquestan un solo sentir es ese solo de bossa que sabe a ron
entretejen en mis venas los perdigones que recorren la habitación.
¿Dónde estarán aquellas pequeñas cosas de las que insensiblemente se despidió?
Una extraña curva en el viento provocada por la exhalación
un rebote sobre el humo que se deprende de mi voz
impacto directo atraviesa el corazón.