epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
En esta noche de infernal calima
en que te eché de menos, mi cariño,
te diré que he dormido como un niño
al no tener tu hermosa pierna encima.
Tus ronquidos los tengo en alta estima
y forman parte de tu inmenso aliño,
pues con ellos al arte haces un guiño
con musicalidad, candor y rima.
Ven rápido a mi lado que te espero
con tu gracia, ronquido y pierna suelta,
sea en burra en caballo o en velero.
Mas si estiras un poco tu dinero
podrías retrasar aún más la vuelta
para volver a mí, pasado Enero.
Cuidemos con esmero,
si es que en música somos entendidos,
esa polifonía de ronquidos,
en que te eché de menos, mi cariño,
te diré que he dormido como un niño
al no tener tu hermosa pierna encima.
Tus ronquidos los tengo en alta estima
y forman parte de tu inmenso aliño,
pues con ellos al arte haces un guiño
con musicalidad, candor y rima.
Ven rápido a mi lado que te espero
con tu gracia, ronquido y pierna suelta,
sea en burra en caballo o en velero.
Mas si estiras un poco tu dinero
podrías retrasar aún más la vuelta
para volver a mí, pasado Enero.
Cuidemos con esmero,
si es que en música somos entendidos,
esa polifonía de ronquidos,
Última edición: