marquelo
Negrito villero
En la playa hay una leyenda que se teje
hasta caer en la cara que iluminan las fogatas
todos atentos
El mar taconea olas
trae un bouquet de escarceos que degustan los olfatos.
El mar tiene la hora de los cristales
corre a lado de las aves más blancas
entre las sombras y huellas que dejamos en la orilla
en ese único camino transitado
como una historia fantasma que el tiempo tapa.
El mar es un llanto que arrastra
una palma que espera
un silencio que luego silva en trozos
esperando
siempre esperando al hombre
a las botellas más aventureras
al suspiro enamorado que siempre traga.
De pie frente al mar
como un envilecido de nostalgia
como un director de orquesta con alas de mariposa
frente al ocaso que rebota en un suspiro dorado.
Aqui
No hay más espaldas
ni regresos
solo el pie estirado el torso con sus huesos de remo
los ojos listos para acostarse sobre ellos
dejarse atrapar...
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