Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Helado, maltrecho y roto…
y en el reloj poco trecho,
aguacero bajo techo,
pecho y sien en terremoto.
Nunca trajo tiempo ignoto
tanta perdición consigo
que se ha vuelto mi enemigo
contumaz y prepotente,
derrengándome la frente
con el sol del desabrigo.
Corre su hambre cada día
tras el pan del día siguiente;
hoy se marcha de repente
y mañana es alba fría.
Venidero todavía
no calienta sus motores;
fluye ajeno a los temores
en el sueño inalcanzable,
bajo un cielo impenetrable
de caricias y estertores.
Se fustiga la mañana
con la prisa en movimiento
apurada por el viento
que se alela en la ventana.
Lleva armada la canana
con durezas de puñales,
municiones trasversales
que se clavan deseosas
en las mentes quejumbrosas
como dardos fantasmales.
¡Maldito, infecundo y muerto!
Tiempo sólo, Tiempo ajado,
carencias bajo nublado…
perdido y en desconcierto.
Cronos toma del desierto
la arena que nos completa
para luego, en jugarreta,
enterrarla en una fosa,
cegada por una losa
yerta, dura y bien sujeta.
¡Al Tiempo nada lo aprieta!
y en el reloj poco trecho,
aguacero bajo techo,
pecho y sien en terremoto.
Nunca trajo tiempo ignoto
tanta perdición consigo
que se ha vuelto mi enemigo
contumaz y prepotente,
derrengándome la frente
con el sol del desabrigo.
Corre su hambre cada día
tras el pan del día siguiente;
hoy se marcha de repente
y mañana es alba fría.
Venidero todavía
no calienta sus motores;
fluye ajeno a los temores
en el sueño inalcanzable,
bajo un cielo impenetrable
de caricias y estertores.
Se fustiga la mañana
con la prisa en movimiento
apurada por el viento
que se alela en la ventana.
Lleva armada la canana
con durezas de puñales,
municiones trasversales
que se clavan deseosas
en las mentes quejumbrosas
como dardos fantasmales.
¡Maldito, infecundo y muerto!
Tiempo sólo, Tiempo ajado,
carencias bajo nublado…
perdido y en desconcierto.
Cronos toma del desierto
la arena que nos completa
para luego, en jugarreta,
enterrarla en una fosa,
cegada por una losa
yerta, dura y bien sujeta.
¡Al Tiempo nada lo aprieta!