despertando
Poeta adicto al portal
Los ábsides azules
de un desusado cielo
cobijan mis callados pasos.
por estas calles desiertas.
La luz de las luciérnagas
ilumina mi níveo rostro
en esta fiebre de agosto,
donde hurtaron mi sueño
y me encarcelaron sin causa,
sin equidad ni piedad
Aquí dejáronme exhausta,
sola y destronada,
con lágrimas de carmesí.
de un desusado cielo
cobijan mis callados pasos.
por estas calles desiertas.
La luz de las luciérnagas
ilumina mi níveo rostro
en esta fiebre de agosto,
donde hurtaron mi sueño
y me encarcelaron sin causa,
sin equidad ni piedad
Aquí dejáronme exhausta,
sola y destronada,
con lágrimas de carmesí.