Andrea Ira
Poeta asiduo al portal
Ojos desorbitados y caídos
cansados
no se rinde,
no se rinde sin embargo
la sirena perturbada del pensamiento
Que callas que murmuras
sos corredor de rumores graves
incesantes, incesantes
Caigo, estoy a punto de desmayarme
en el único olvido que alivia
pero no
¡Ay no, todavía no!
sigue lamentándose, la sirena de la culpa
Eras pasaron de la medianoche
y otras eras seguirán pasando
con ojos rojizos y doloridos
hasta que la sirena se apague.
A. Ira
cansados
no se rinde,
no se rinde sin embargo
la sirena perturbada del pensamiento
Que callas que murmuras
sos corredor de rumores graves
incesantes, incesantes
Caigo, estoy a punto de desmayarme
en el único olvido que alivia
pero no
¡Ay no, todavía no!
sigue lamentándose, la sirena de la culpa
Eras pasaron de la medianoche
y otras eras seguirán pasando
con ojos rojizos y doloridos
hasta que la sirena se apague.
A. Ira
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