Qué pronto se marchó de su mirada (Soneto)

lesmo

Poeta veterano en el portal
Qué pronto se marchó de su mirada
la estrella tan brillante que tenía,
espita de expresión que se le abría
sin labios, sin palabras, tan callada.

Qué pronto en la pupila, ahora ajada,
cuajó la oscuridad que sigue al día
y como en una estatua aun no fría
de aquel que fue no queda casi nada.

Qué pronto se nos vuela el compañero
al más desconocido de los mundos,
no sé si allí hay cielo o si se irisa.

Y en tanto que navega los profundos
abismos de ese mar rugiente y fiero,
qué pronto nos regala una sonrisa.
 
Última edición:
Sí, es un mundo tan desconocido que asusta, no sabemos cómo vive el que vive en él, si es feliz o desdichado.
Pero los que estamos alrededor sí sabemos cómo nos sentimos.
Muy sentidos tus versos.
Un abrazo fuerte.
 
Qué pronto se marchó de su mirada
la estrella tan brillante que tenía,
espita de expresión que se le abría
sin labios, sin palabras, tan callada.

Qué pronto en la pupila, ahora ajada,
cuajó la oscuridad que sigue al día
y como en una estatua aun no fría
de aquel que fue no queda casi nada.

Qué pronto se nos vuela el compañero
al más desconocido de los mundos,
no sé si allí hay cielo o si se irisa.

Y en tanto que navega los profundos
abismos de ese mar rugiente y fiero,
qué pronto nos regala una sonrisa.
Por cierto volviendo a leer tu soneto ,me ha venido a la memoria,como nompodiamser menos el sentimiento que me produjo a mí una situación similar y que me dejó bastante tocado.Le desierto un soneto que tengo publicado en el portal de título " siempre en mi recuerdo".Si tienes un momento de serenidad,pásate a leerlo.Lo escribí con todo el sentimiento del que fui capaz diez años después de acontecer.Tiempo en el que han madurado.
Un saludo.Bernardo de Valbuena.
 
Sí, es un mundo tan desconocido que asusta, no sabemos cómo vive el que vive en él, si es feliz o desdichado.
Pero los que estamos alrededor sí sabemos cómo nos sentimos.
Muy sentidos tus versos.
Un abrazo fuerte.
Así es, amiga, todo lo desconocido nos asusta, más todo lo tocante al mundo de la mente y, sí, nosotros sí sabemos de nuestros sentimientos.
Muchas gracias por esta certera huella que dejas en mis letras.
Con mi abrazo fuerte.
 
Una construcción magnífica de tu soneto,lleno de nostalgia y sentimiento.Te felicito.Bernardo de Valbuena
Por cierto volviendo a leer tu soneto ,me ha venido a la memoria,como nompodiamser menos el sentimiento que me produjo a mí una situación similar y que me dejó bastante tocado.Le desierto un soneto que tengo publicado en el portal de título " siempre en mi recuerdo".Si tienes un momento de serenidad,pásate a leerlo.Lo escribí con todo el sentimiento del que fui capaz diez años después de acontecer.Tiempo en el que han madurado.
Un saludo.Bernardo de Valbuena.
Muchísimas gracias, compañero Bernardo, por esta visita tuya tan certera en la que me dejas estos amables comentarios. Me apunto tu soneto "Siempre en mi recuerdo" para leerlo con la calma que se merece.
Me place que estas letras hayan sido de tu agrado.
Con un abrazo fraternal.
 
Hermoso poema, lo que hay más allá de la vida es un misterio.
Su manera de escribir encierra un hermoso lirismo..
Me ha encantado pasar a leer su obra.
Un cordial saludo.
Estimado compañero. Muchísimas gracias por acercarse a mis letras y dejar su amabilísima huella. Me alegro que esta composición sea de su agrado.
Con un fraternal abrazo.
 
Qué pronto se marchó de su mirada
la estrella tan brillante que tenía,
espita de expresión que se le abría
sin labios, sin palabras, tan callada.

Qué pronto en la pupila, ahora ajada,
cuajó la oscuridad que sigue al día
y como en una estatua aun no fría
de aquel que fue no queda casi nada.

Qué pronto se nos vuela el compañero
al más desconocido de los mundos,
no sé si allí hay cielo o si se irisa.

Y en tanto que navega los profundos
abismos de ese mar rugiente y fiero,
qué pronto nos regala una sonrisa.
Muy hermoso tu melancólico poema amigo. Muy bien compuesto tu soneto. Estas hecho un artista. Te felicito y te envío un fuerte abrazo amigo.
 
Qué pronto se marchó de su mirada
la estrella tan brillante que tenía,
espita de expresión que se le abría
sin labios, sin palabras, tan callada.

Qué pronto en la pupila, ahora ajada,
cuajó la oscuridad que sigue al día
y como en una estatua aun no fría
de aquel que fue no queda casi nada.

Qué pronto se nos vuela el compañero
al más desconocido de los mundos,
no sé si allí hay cielo o si se irisa.

Y en tanto que navega los profundos
abismos de ese mar rugiente y fiero,
qué pronto nos regala una sonrisa.
cual repentino pasan las cosas... saludos amigo Lesmo, un gusto vivistarte, amigo
 
Qué pronto se marchó de su mirada
la estrella tan brillante que tenía,
espita de expresión que se le abría
sin labios, sin palabras, tan callada.

Qué pronto en la pupila, ahora ajada,
cuajó la oscuridad que sigue al día
y como en una estatua aun no fría
de aquel que fue no queda casi nada.

Qué pronto se nos vuela el compañero
alla al más desconocido de los mundos,
no sé si allí hay cielo o si se irisa.

Y en tanto que navega los profundos
abismos de ese mar rugiente y fiero,
qué pronto nos regala una sonrisa.
Misterios nos ofece la vida. esa profundida de un mas
alla que es recogido sudor de melancolia en el desconocimiento
de la suspendia vida terrena. felicidades por la intensidad de la obra
luzyabsenta
 
Qué pronto se marchó de su mirada
la estrella tan brillante que tenía,
espita de expresión que se le abría
sin labios, sin palabras, tan callada.

Qué pronto en la pupila, ahora ajada,
cuajó la oscuridad que sigue al día
y como en una estatua aun no fría
de aquel que fue no queda casi nada.

Qué pronto se nos vuela el compañero
al más desconocido de los mundos,
no sé si allí hay cielo o si se irisa.

Y en tanto que navega los profundos
abismos de ese mar rugiente y fiero,
qué pronto nos regala una sonrisa.
Precioso soneto describiendo lo efímero de la vida.

Como siempre disfrutando de la profundidad y encanto de tu poesía.

La vida es un suspiro que nuestra madre nos regala.

Un abrazo grande, estimado amigo.
 
Qué pronto se marchó de su mirada
la estrella tan brillante que tenía,
espita de expresión que se le abría
sin labios, sin palabras, tan callada.

Qué pronto en la pupila, ahora ajada,
cuajó la oscuridad que sigue al día
y como en una estatua aun no fría
de aquel que fue no queda casi nada.

Qué pronto se nos vuela el compañero
al más desconocido de los mundos,
no sé si allí hay cielo o si se irisa.

Y en tanto que navega los profundos
abismos de ese mar rugiente y fiero,
qué pronto nos regala una sonrisa.

Interesante el tema que expones en tus versos, a veces nos quedamos preguntándonos en el que pronto, pero la verdad es que la vida sigue y el mundo continua girando, saludos.
 
Precioso soneto describiendo lo efímero de la vida.

Como siempre disfrutando de la profundidad y encanto de tu poesía.

La vida es un suspiro que nuestra madre nos regala.

Un abrazo grande, estimado amigo.
Muchas gracias, amigo Alfonso, por tu siempre amable compañía y tus comentarios.
Recibe mi abrazo que va desde la amistad.
Salvador.
 

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