El hombre del porsaco
Poeta recién llegado
Qué moderno es el Anselmo con el tractor tuneado,
igualito que su padre que nunca soltó el arado.
Se depila el entrecejo, la boina ni se la pone
y ahora odia la verdura, a saber que mierda come.
Siempre reniega del valle si se crió entre marranos,
ya no recuerda las veces que se revolcó en el guano.
Fué a estudiar a la ciudad y volvió a las seis semanas,
igual de burro y cateto pero estúpido con ganas.
Hasta para sembrar ajos se hace fotos a si mismo,
éste se cree que el terruño es venir a hacer turismo.
Los mas viejos nos reunimos, votado y hecho recuento,
la que te espera Anselmito, te ha salido linchamiento.
Nos lo encontramos posando, no nos puede dar mas asco,
ni se entera del ataque con los puñeteros cascos.
Se lo atamos a una mula y lanzamos un cohete,
la mula era un pura sangre, detrás volando el jinete.
Diez kilómetros y nada, cuatro golpes y arañazos,
lo arrastramos al molino y lo engachamos a un brazo.
Parecía una ruleta, los mozos venga pedradas
y el Anselmo echando fotos y gritando:''¡Qué pasada!''.
Soltamos tres jabalies y van por él a degüello,
nos iba dejando un rastro de dientes, sangre y cabello.
Reaparece a los dos días, lo recogió un vagabundo,
dice que ahora es trendin topic y lo adora todo el mundo.
El prenda lo grabó todo a pesar de sus dolores,
nosotros directo al truyo y él haciendo seguidores.
igualito que su padre que nunca soltó el arado.
Se depila el entrecejo, la boina ni se la pone
y ahora odia la verdura, a saber que mierda come.
Siempre reniega del valle si se crió entre marranos,
ya no recuerda las veces que se revolcó en el guano.
Fué a estudiar a la ciudad y volvió a las seis semanas,
igual de burro y cateto pero estúpido con ganas.
Hasta para sembrar ajos se hace fotos a si mismo,
éste se cree que el terruño es venir a hacer turismo.
Los mas viejos nos reunimos, votado y hecho recuento,
la que te espera Anselmito, te ha salido linchamiento.
Nos lo encontramos posando, no nos puede dar mas asco,
ni se entera del ataque con los puñeteros cascos.
Se lo atamos a una mula y lanzamos un cohete,
la mula era un pura sangre, detrás volando el jinete.
Diez kilómetros y nada, cuatro golpes y arañazos,
lo arrastramos al molino y lo engachamos a un brazo.
Parecía una ruleta, los mozos venga pedradas
y el Anselmo echando fotos y gritando:''¡Qué pasada!''.
Soltamos tres jabalies y van por él a degüello,
nos iba dejando un rastro de dientes, sangre y cabello.
Reaparece a los dos días, lo recogió un vagabundo,
dice que ahora es trendin topic y lo adora todo el mundo.
El prenda lo grabó todo a pesar de sus dolores,
nosotros directo al truyo y él haciendo seguidores.