Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
es un vaso con agua y dos flores sin
sombra secándose en las arenas de
alguna playa desierta,
un suspiro en el sepelio de la tarde,
un viejo recuerdo sembrado en un
valle estéril de algún campo santo,
tu ausencia me lleva a la confusión
de las oraciones sin credo por las mañanas
y por las noches
al insomnio sin horizontes ni tintas ni letras.
Tu ausencia es el laberinto de las ovejas
en donde se pierden mis sueños…
Due
sombra secándose en las arenas de
alguna playa desierta,
un suspiro en el sepelio de la tarde,
un viejo recuerdo sembrado en un
valle estéril de algún campo santo,
tu ausencia me lleva a la confusión
de las oraciones sin credo por las mañanas
y por las noches
al insomnio sin horizontes ni tintas ni letras.
Tu ausencia es el laberinto de las ovejas
en donde se pierden mis sueños…
Due