Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un demonio rozando lo divino
un ángel escondido en mi equipaje
un olor persuasivo en su ropaje
un trozo de mi vida cristalino
Una estela brillante en el camino
una pieza vital en mi engranaje
una prueba de amor en este viaje
una grata caricia del destino
¿Hay alguien que merezca tanto halago?
Todos son pocos, cuando ser, han sido
y todo lo que queda me es aciago
¿Por qué lloras, si el sueño lo has cumplido?
Por eso me produce tal estrago
era, fue ,ya no está ,ya se me ha ido