Dos suicidios

TARDE GRIS

Poeta que considera el portal su segunda casa
    • Dos suicidios

      Con tu mano entera elegiste hacerlo,
      buscaste y cargaste el arma maldita,
      tal vez no querías más este mundo,
      tus penas te agobiaron muy profundo,
      abriste la falsa puerta descrita,
      una vida, un corazón sin quererlo.

      Disparaste ese fatídico día,
      cuando la belleza de una mañana
      se remolcaba en alguna esperanza,
      para encontrar esa única balanza,
      dando igualdad a tu duda lejana,
      a tu vida que triste acontecía.

      Más con tu salida de este camino,
      también afectaste a tu pequeño hijo,
      él observó la muerte de su padre,
      llorando entre los brazos de su madre,
      quedando todo en un hecho prolijo,
      oscureciendo siempre su destino.

      Y se llegó el día del fatal hecho,
      tomaste la misma arma de tu padre,
      una tarde negra se oyó un disparo
      en la sien y tu corazón en paro,
      destrozaste la vida de tu madre,
      quien llorando te cargaba en su lecho.

      No les culpo del acontecimiento,
      yo solamente les tengo una queja,
      que nos dejaron la vida desierta,
      vida negra, vida vacía, muerta,
      abriendo al dolor una nueva reja
      donde alojar eterno sufrimiento.
      . o .

      Dedicado a mi tío Luis Merardo García Martínez
    • 1939-1971

    • y a mi primo Merardo Luis García Villarreal
    • 1966-1985


 
Última edición:
    • Dos suicidios

      Con tu mano entera elegiste hacerlo,
      buscaste y cargaste el arma maldita,
      tal vez no querías más este mundo,
      tus penas te agobiaron muy profundo,
      abriste la falsa puerta descrita,
      una vida, un corazón sin quererlo.

      Disparaste ese fatídico día,
      cuando la belleza de una mañana
      se remolcaba en alguna esperanza,
      para encontrar esa única balanza,
      dando igualdad a tu duda lejana,
      a tu vida que triste acontecía.

      Más con tu salida de este camino,
      también afectaste a tu pequeño hijo,
      él observó la muerte de su padre,
      llorando entre los brazos de su madre,
      quedando todo en un hecho prolijo,
      oscureciendo siempre su destino.

      Y se llegó el día del fatal hecho,
      tomaste la misma arma de tu padre,
      una tarde negra se oyó un disparo
      en la sien y tu corazón en paro,
      destrozaste la vida de tu madre,
      quien llorando te cargaba en su lecho.

      No les culpo del acontecimiento,
      yo solamente les tengo una queja,
      que nos dejaron la vida desierta,
      vida negra, vida vacía, muerta,
      abriendo al dolor una nueva reja
      donde alojar eterno sufrimiento.
      . o .

      Dedicado a mi tío Luis Merardo García Martínez
    • 1939-1971

    • y a mi primo Merardo Luis García Villarreal
    • 1966-1985
Hermoso y triste diálogo en esta poesia. Saludos cordiales de Saturno.
 
    • Dos suicidios

      Con tu mano entera elegiste hacerlo,
      buscaste y cargaste el arma maldita,
      tal vez no querías más este mundo,
      tus penas te agobiaron muy profundo,
      abriste la falsa puerta descrita,
      una vida, un corazón sin quererlo.

      Disparaste ese fatídico día,
      cuando la belleza de una mañana
      se remolcaba en alguna esperanza,
      para encontrar esa única balanza,
      dando igualdad a tu duda lejana,
      a tu vida que triste acontecía.

      Más con tu salida de este camino,
      también afectaste a tu pequeño hijo,
      él observó la muerte de su padre,
      llorando entre los brazos de su madre,
      quedando todo en un hecho prolijo,
      oscureciendo siempre su destino.

      Y se llegó el día del fatal hecho,
      tomaste la misma arma de tu padre,
      una tarde negra se oyó un disparo
      en la sien y tu corazón en paro,
      destrozaste la vida de tu madre,
      quien llorando te cargaba en su lecho.

      No les culpo del acontecimiento,
      yo solamente les tengo una queja,
      que nos dejaron la vida desierta,
      vida negra, vida vacía, muerta,
      abriendo al dolor una nueva reja
      donde alojar eterno sufrimiento.
      . o .

      Dedicado a mi tío Luis Merardo García Martínez
    • 1939-1971

    • y a mi primo Merardo Luis García Villarreal
    • 1966-1985

¡Qué terribles hechos, mi querida amiga Blanca! El suicidio es muy grave, y lo peor es que trae consecuencias sobre los descendientes, sobre los hijos y nietos, algo así como una maldición generacional. Muy bueno tu poema amiga mía, muy bien logrado. Recibe mi felicitación y mi abrazo grande.
 
¡Qué terribles hechos, mi querida amiga Blanca! El suicidio es muy grave, y lo peor es que trae consecuencias sobre los descendientes, sobre los hijos y nietos, algo así como una maldición generacional. Muy bueno tu poema amiga mía, muy bien logrado. Recibe mi felicitación y mi abrazo grande.


Si que lo fueron, dos pérdidas una primero y al paso del tiempo, la siguiente,
padre e hijo, mi tío y mi querido primo...Nano le decíamos, ahora seguramente
descansa pero siempre lo tengo presente...su mirada cabizbaja y ausente, ausente
de todo, siempre.
Gracias por venir, saludos para ti.
 
Vaya fatalidad con tanto suicidio.
La genética es una continuación de la vida, por eso somos inmortales;
pero en algunos casos parece un revolver cargado.
Abrazos

Si, hay mucha razón en este comentario amigo,
tristemente algunas vidas no son amadas por los
que las poseen y se marchan, dejando otras vidas
tristes y echándoles de menos, siempre.
Gracias por venir, mis saludos grandes y llenos
de buenos deseos.
 

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