TARDE GRIS
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nubes grises rondan este corazón entristecido,
se ha marchado ese fuego intenso que consumía mi soledad,
tienes raíces en mi vida, huellas imborrables y perennes...
Pero, no vienes, soy vacío y viento helado que desaparece
en los cristales cubiertos de tu morada.
No llego a formar cadenas de amor y deseo
porque la primicia de ese beso cautivó sólo tu piel,
las llamaradas que encendieron las paredes del anhelo
se han convertido en nieve que congela aquél camino.
Porque no te interesa nada de mi,
porque en tu vida soy nada,
ni siquiera un empolvado recuerdo.
Última edición: