Un rayito de luz se coló diligente
a besarte en la cara; tu semblante risueño
y amoroso te arrulla..., adivina tu sueño…,
con sonrisas escucha qué murmura tu mente.
Se ha colado en el vano que sostiene el saliente,
él presume, en penumbras, de tus sueños ser dueño,
porque es tanto su amor, fervoroso en empeño
de llegar el primero, a besarte en la frente.
No hay día que no llegue, “deslumbrante” a la cita
sin que tú lo percibas..., es tan dulce y hermoso
que, gozosa despiertas…, sin querer, tú lo besas,
mientras al cielo rezas como un alma bendita,
él se mece en tus rizos, relumbrante y gozoso,
reflejando en el vidrio esas curvas traviesas.
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
Copyright INDAUTOR México.
a besarte en la cara; tu semblante risueño
y amoroso te arrulla..., adivina tu sueño…,
con sonrisas escucha qué murmura tu mente.
Se ha colado en el vano que sostiene el saliente,
él presume, en penumbras, de tus sueños ser dueño,
porque es tanto su amor, fervoroso en empeño
de llegar el primero, a besarte en la frente.
No hay día que no llegue, “deslumbrante” a la cita
sin que tú lo percibas..., es tan dulce y hermoso
que, gozosa despiertas…, sin querer, tú lo besas,
mientras al cielo rezas como un alma bendita,
él se mece en tus rizos, relumbrante y gozoso,
reflejando en el vidrio esas curvas traviesas.
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
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