Musa_desvelada
Poeta asiduo al portal
A todos nos ha pasado alguna vez: la vida tiene altos, tiene bajos, entre la risa y el llanto, frases cliché, eso ya lo sé.
La negación es el mecanismo de defensa por excelencia. ¡Nos encanta negar la realidad!, como si eso fuera a cambiarla, todos alguna vez hacen eso. Negar que te fuiste, que no estás, que no volverás, que te equivocaste, que hiciste mal, que le hiciste daño a muchos quizás, cuesta mucho mas pedir perdón o disculpas, que errar.
No se puede negar un negativo. Es filosofía básica según no sé quién. ¿Acaso importa?
Las decepciones son como dardos venenosos que atraviesan el alma, y te van dejando huecos, vacíos emocionales sin llenar, espacios donde no llega la luz del sol, donde no entra el amor.
(…) No es fácil, sobreponerse, levantarse con tantas heridas sin sanar, continúas con tu vida como un autómata, sin mucho sentido, y procuras cual máquina, no sentir nada, no pensar en nada, procuras entonces ser feliz, ver los colores, el sol, la gente y sentirte bien. Procuras mirar el vaso más lleno que vacío, pero entonces te percatas que el vaso está roto, y que tarde o temprano estará vacío, nuevamente .
¿Por qué será que algunas personas, desean atribuirle el mayor logro de sus vidas a una persona, o peor aún, el sentido entero de su existencia a otro ser humano, cual hedonismo o idealización del ser amado?
Todo es relativo, lo sé, efímero, inverosímil y binario.
Y en esa frase se resume la complejidad de la vida.
La negación es el mecanismo de defensa por excelencia. ¡Nos encanta negar la realidad!, como si eso fuera a cambiarla, todos alguna vez hacen eso. Negar que te fuiste, que no estás, que no volverás, que te equivocaste, que hiciste mal, que le hiciste daño a muchos quizás, cuesta mucho mas pedir perdón o disculpas, que errar.
No se puede negar un negativo. Es filosofía básica según no sé quién. ¿Acaso importa?
Las decepciones son como dardos venenosos que atraviesan el alma, y te van dejando huecos, vacíos emocionales sin llenar, espacios donde no llega la luz del sol, donde no entra el amor.
(…) No es fácil, sobreponerse, levantarse con tantas heridas sin sanar, continúas con tu vida como un autómata, sin mucho sentido, y procuras cual máquina, no sentir nada, no pensar en nada, procuras entonces ser feliz, ver los colores, el sol, la gente y sentirte bien. Procuras mirar el vaso más lleno que vacío, pero entonces te percatas que el vaso está roto, y que tarde o temprano estará vacío, nuevamente .
¿Por qué será que algunas personas, desean atribuirle el mayor logro de sus vidas a una persona, o peor aún, el sentido entero de su existencia a otro ser humano, cual hedonismo o idealización del ser amado?
Todo es relativo, lo sé, efímero, inverosímil y binario.
Y en esa frase se resume la complejidad de la vida.