El hombre del porsaco
Poeta recién llegado
Les dije que me mareo y me dan este trabajo,
colgando limpio cristales con un miedo del carajo.
Encima son trece plantas, yo no llego hasta el final,
entre el susto y el arnés salgo a día por cristal.
Lo peor es el bocata, lo pierdo como un idiota,
¡cómo se lanza en picado la condenada gaviota!.
Menos mal que veo tías buenas y escenas de sexo duro,
me dan ganas de tocarme pero aquí no estoy seguro.
Hay vecinas muy traviesas, por eso están castigadas,
las pillé poniendo cuernos y estoy sacando tajada.
Las tengo bien entrenadas, ni me bajo del arnés
y a través de la ventana me dan clases de francés.
Hoy ha habido paga extra, he pillado a un concejal
disfrazado de princesa empalando a un transexual.
Amenazó con tirarme si no le daba la foto,
por eso además del cheque ahora tiene un cristal roto.
Me está empezando a gustar, casi no siento el mareo,
entre el sexo y los sablazos ya incluso me balanceo.
Es cierto, soy un rufián y un tío con mucha cara
pero aquí yo me hago rico si la gaviota al fin para.
Sé que quiere verme muerto, me está picando las cuerdas,
ya no le basta el bocata , ahora quiere lo que cuelga.
colgando limpio cristales con un miedo del carajo.
Encima son trece plantas, yo no llego hasta el final,
entre el susto y el arnés salgo a día por cristal.
Lo peor es el bocata, lo pierdo como un idiota,
¡cómo se lanza en picado la condenada gaviota!.
Menos mal que veo tías buenas y escenas de sexo duro,
me dan ganas de tocarme pero aquí no estoy seguro.
Hay vecinas muy traviesas, por eso están castigadas,
las pillé poniendo cuernos y estoy sacando tajada.
Las tengo bien entrenadas, ni me bajo del arnés
y a través de la ventana me dan clases de francés.
Hoy ha habido paga extra, he pillado a un concejal
disfrazado de princesa empalando a un transexual.
Amenazó con tirarme si no le daba la foto,
por eso además del cheque ahora tiene un cristal roto.
Me está empezando a gustar, casi no siento el mareo,
entre el sexo y los sablazos ya incluso me balanceo.
Es cierto, soy un rufián y un tío con mucha cara
pero aquí yo me hago rico si la gaviota al fin para.
Sé que quiere verme muerto, me está picando las cuerdas,
ya no le basta el bocata , ahora quiere lo que cuelga.