Fingal
Poeta adicto al portal
Crees que ya no pintas, pero no es cierto.Pinta tu sonrisa radiante de horizontes amplios
las luces y colores vivos que regocijan el ánimo,
como otro amanecer, íntimo y privado,
que se anuncia en el preludio de tus pasos.
Pintas con trazo fino y minucioso
esa elegancia noble y soberana
de gesto y pensamiento
que el Pueblo Antiguo
perdido añora;
música clara en jardines de cristal y agua.
Y tú...
tú crees que ya no pintas,
pero no es cierto.
Pintan tus manos de trigo y olivo,
manos que nunca abandonan y siempre sostienen,
pintan remanso y cobijo,
hogar...
pintan las alas que besan los sueños heridos;
conciencia humana más fuerte que el propio latido.
Pinta el tiempo a tu lado
el detalle de tus relieves más profundos,
las cicatrices de tus cimientos,
la nitidez de tu presencia entreverada,
la calma que gotea los matices del silencio;
huellas que se arraigan despacio
en los pozos que alimentan las memorias,
la absolución del juicio del espejo,
la redención del nacimiento.
Pero tú...
¡ay!, tú...
tú te crees que ya no pintas
y no es cierto.
Pintas dragones mansos que dormitan
a la orilla de alboradas y crepúsculos infinitos,
quimeras de chocolate, burbuja y promesa,
pintas astros en los charcos que abandona la tormenta,
secretos cómplices en la mirada de los árboles despierta,
rincones densos y llenos
al calor de las maderas más honestas.
Pintan las lágrimas que no derramas
la senda donde siempre te acompaño
al desencuentro de ese mar vedado
que tiembla en el piélago de tu pupila y la vida.
Pintan las que sí
resonancias de tiempo y espacio,
grietas en la necesidad misma de la más mísera decencia,
lágrimas que para ti no reservas.
Y tú crees que ya no pintas,
y el lienzo que te anhela,
la caricia del pincel,
el abrazo al óleo enmudecido
y la gubia en tu taller
lloramos/soñamos contigo.
Álvaro del Prado,
Galapagar (Madrid), 10 de mayo de 2016.
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Dedicado a Marga.