No me hace falta ser adivino para saber como voy a morir
me matarán las películas tristes
y la serpiente que recorre mi cintura
me ahorcará de la lámpara de la cocina
cualquier
domingo
deprimente
como
este
me matará la sonrisa de una de veinte
enseñando medio culo
con un pantalón corto y unas piernas elegantes
y fuertes
me matará la puta indecente
que me deja follármela sin condón
que me dice no-seas-malo pero luego no dice que no
me matará la piedad de un buen doctor
que me inyectará amapolas del oriente cuando ya no pueda soportar mas dolor
me matará una mezcla de farlopa y tranquilizante
que yo mismo me recetaré una mala noche
para conseguir dormir de una puta vez
me matará una final de infarto del Madrid-Atleti
me matará una resaca inmensa y triste como un elefante
me mataré en algún accidente
me congelaré solo escalando en mi montaña
chocaré con un camión de frente mientras escapo de la gente
resbalaré y me rompere la cabeza en el baño de las pajas
y la ciudad lloverá sin parar para limpiar mi absurda historia
y lloverá durante una semana sin poder controlarse
pero nunca será suficiente, debería llover detergente
la vida se llenará de símbolos que solo yo podré entender
veré un chaval con un balón de basket
y me acordaré de mi primer balón
de su olor
y de como bajé como un rayo a encestar al parque
entrará en casa mi vecina
disfrazada como un ángel
pero con tacones y medias de rejilla
el mismo con el que las vírgenes me recibiran en el infierno de dante
tendré una última pesadilla
sudaré como un cerdo
para volver a dormir de nuevo cómo si fuera mi último deseo
soñaré con las marcas que hacian mis padres en la pared
para ver cuanto había crecido cada año
y me daré cuenta que mi espíritu se fué haciendo
cada día mas pequeño
todo se llenará de símbolos pero yo no creo en el destino
solo creo en el presente
me matarán las películas tristes
y la serpiente que recorre mi cintura
me ahorcará de la lámpara de la cocina
cualquier
domingo
deprimente
como
este
me matará la sonrisa de una de veinte
enseñando medio culo
con un pantalón corto y unas piernas elegantes
y fuertes
me matará la puta indecente
que me deja follármela sin condón
que me dice no-seas-malo pero luego no dice que no
me matará la piedad de un buen doctor
que me inyectará amapolas del oriente cuando ya no pueda soportar mas dolor
me matará una mezcla de farlopa y tranquilizante
que yo mismo me recetaré una mala noche
para conseguir dormir de una puta vez
me matará una final de infarto del Madrid-Atleti
me matará una resaca inmensa y triste como un elefante
me mataré en algún accidente
me congelaré solo escalando en mi montaña
chocaré con un camión de frente mientras escapo de la gente
resbalaré y me rompere la cabeza en el baño de las pajas
y la ciudad lloverá sin parar para limpiar mi absurda historia
y lloverá durante una semana sin poder controlarse
pero nunca será suficiente, debería llover detergente
la vida se llenará de símbolos que solo yo podré entender
veré un chaval con un balón de basket
y me acordaré de mi primer balón
de su olor
y de como bajé como un rayo a encestar al parque
entrará en casa mi vecina
disfrazada como un ángel
pero con tacones y medias de rejilla
el mismo con el que las vírgenes me recibiran en el infierno de dante
tendré una última pesadilla
sudaré como un cerdo
para volver a dormir de nuevo cómo si fuera mi último deseo
soñaré con las marcas que hacian mis padres en la pared
para ver cuanto había crecido cada año
y me daré cuenta que mi espíritu se fué haciendo
cada día mas pequeño
todo se llenará de símbolos pero yo no creo en el destino
solo creo en el presente