Piedad Acosta Ruiz
Poeta recién llegado
Hay luces que nunca se apagan, Luz Dary, nuestra Luz Dary, es una de ellas, treinta y cinco años compartiendo espacios, recorriendo pasillos y aulas, enseñando a los sordos hasta el dolor de sus brazos, llenándolos de deseos, de esperanzas, cultivándoles virtudes que los harán fuertes y talentosos para enfrentar las adversidades, para que su eco se sienta más allá de esta Francisco Luis, en esta Colombia, ¡en esta Medellín!
Luz Dary
Caminado por amplios pasillos,
acompañando tiernos años sordos,
engrandeciendo la Francisco Luis,
dejando su esencia en el alma de todos.
Luz que se enciende en cada atardecer,
tejiendo saberes, hilando sus sueños,
así, a la profe Luz Dary le haz de ver,
festejando sus corales con sus pequeños.
Suculentas y macetas, jardines de ensueño,
atrapan sus agudos sentidos, en cada clase
donde los días la inmortalizan con denuedo
en los chiquillos que han grabado su imagen.
Ellos hablarán con la magia de sus manos,
porque de su maestra preferida recordarán,
que para conquistar el mundo y al ser humano,
preciso será, explanar hasta llegar a la meta final.
En su sonrisa tierna, en su mirada profunda,
con sus manos abiertas para entregarlo todo,
se escucha al oyente; feliz, el autista modula,
el invidente desde hace muchos años fabula.