El hombre del porsaco
Poeta recién llegado
Cuando me iba a sentar
sentí un fuerte repelús,
alguien se dejó olvidada
la oreja en el autobús.
Era pequeña y bonita
con un pendiente de plata,
con unos surcos perfectos
y un aroma de albahaca.
Se me iban los ojitos
pero como soy honrada
se la llevé al conductor
que no quiso saber nada.
La vi tan desamparada
y sin su dueña tan sola
que me la llevé a mi casa
y la metí en Coca Cola.
A la mañana siguiente
cuando se la voy a cambiar
me la encuentro acompañada
de un meñique y un pulgar,
con ellos chapoteaban
dos labios y el anular.
Esta va de lista y cree
que soy la tonta del bote,
en cuanto me di la vuelta
se trajo a sus amigotes.
Y parecía indefensa,
tan frágil y vulnerable,
quien se iba a imaginar
que sería tan sociable.
Pues yo soy una solitaria,
aquí no quiero visitas,
verás que la confianza
como se entrega se quita.
Los arrojo al fregadero
descubriendo con horror
que sólo tengo dos dedos
al darle al triturador.
¿Y qué me pasa en la boca
que casi no puedo hablar?
fué la oreja, me obligaba,
si...ya empiezo a recordar.
sentí un fuerte repelús,
alguien se dejó olvidada
la oreja en el autobús.
Era pequeña y bonita
con un pendiente de plata,
con unos surcos perfectos
y un aroma de albahaca.
Se me iban los ojitos
pero como soy honrada
se la llevé al conductor
que no quiso saber nada.
La vi tan desamparada
y sin su dueña tan sola
que me la llevé a mi casa
y la metí en Coca Cola.
A la mañana siguiente
cuando se la voy a cambiar
me la encuentro acompañada
de un meñique y un pulgar,
con ellos chapoteaban
dos labios y el anular.
Esta va de lista y cree
que soy la tonta del bote,
en cuanto me di la vuelta
se trajo a sus amigotes.
Y parecía indefensa,
tan frágil y vulnerable,
quien se iba a imaginar
que sería tan sociable.
Pues yo soy una solitaria,
aquí no quiero visitas,
verás que la confianza
como se entrega se quita.
Los arrojo al fregadero
descubriendo con horror
que sólo tengo dos dedos
al darle al triturador.
¿Y qué me pasa en la boca
que casi no puedo hablar?
fué la oreja, me obligaba,
si...ya empiezo a recordar.