Arnet Fatheb Grothen
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estaba el sentimiento enjaulado.
(sextina)
Llevaba compungido una tristeza
que lleno de congoja la aprendí,
el ser que yo tenía fue enjaulado,
herido y confinado el sentimiento,
privado de alegría, de deleite,
ausente de conciencia del presente.
Incapaz de sentir mi don presente,
sentía me arropaba la tristeza,
cuando supe de amor y de deleite
solo fue desamor el que aprendí
auscultando ese bello sentimiento,
cual Psique busca a Eros enjaulado.
El amor con su espíritu enjaulado
se negaba a salir y estar presente,
embargado en acerbo sentimiento
yacía lacerado de tristeza
hasta que defraudado no aprendí
que el engaño aparenta ser deleite.
Quizás esa dulzura del deleite
me tenía en barrotes enjaulado,
liberto de su miel fue que aprendí:
que nunca es el pasado, ni el presente,
ni el futuro la causa de tristeza,
sino como se afronta el sentimiento.
Ungido con henchido sentimiento
ahora extrañamente mi deleite,
como si nunca tuve una tristeza
lo vivo liberando al enjaulado
amor dentro del ser como un presente
que al mundo debo dar, eso aprendí.
Del duro desengaño yo aprendí
que ese frío y mezquino sentimiento
de inquina no estará con mi presente,
amor y plenitud son mi deleite,
y ahora van celando al enjaulado
y añejo sentimiento de tristeza.
Tristeza tuvo el canto que aprendí
enjaulado en amargo sentimiento,
ahora mi deleite es mi presente.
Última edición: