Maygemay
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Por qué, poesía, si en tu cautiverio
te manifiestas cómplice y sumisa,
en un silencio de sacerdotisa
te envuelven hoy los vahos del sahumerio?
Mas si te abrumo con un rostro serio,
me regalas el sol de tu sonrisa
como el retrato de la Mona Lisa,
entre luces y sombras de misterio.
Vierto en tu pebetero fresco aroma
de campanillas, fresias y jazmines
y brilla el néctar de oro en tu redoma,
perfumando de efluvios mis jardines,
si enamoras al ángel que se asoma
con las ondas de amor de tus violines.
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