Último Poeta Maldito
Poeta asiduo al portal
Niña de alegre sonrisa,
serenos ojos de estrella,
vine a traerte mis rimas
para posarte en un poema,
como quien posa una flor
en un ramillete espeso,
y serás así el color
y música de mis versos.
La mañana se abre paso,
a golpe de luz y canto
la alondra saluda a fuera.
Levántate de la cama
asómate a la ventana
baja rápido escaleras,
mes de flores y de hadas
no es bella la primavera?
medio día, nubes erran.
la paz se aferra y meditas,
noto calma tu sonrisa,
me pregunto en lo que piensas...
tienes algo de beber,
pareces recordar algo,
¿Qué le ves a la pared?
¿Por qué ahora estás llorando?
Que otros niños te han dicho
que eres ilusa, una tonta
por creer en fantasías.
deja tu llanto y suspiro,
no reniegues de la rosa
o el libro de poesía,
que llega la noche honda
y os tengo un cuento, mi niña.
Quiero contarte pequeña
que aquellos cuentos de hadas
no son más que las quimeras
de mentes enamoradas.
Sin embargo, dulce nena,
no temas a soñar libre;
porque las almas que sueñan
son las que de verdad viven.
Así pues mi princesita,
ve en los sueños de la vida,
con ilusión voladora,
roba estrellas, toca lunas,
tañe la lira sonora,
haz que en esta noche oscura
brillen tus sutiles ansias...
ya duermes, <<sueña, descansa>>.
serenos ojos de estrella,
vine a traerte mis rimas
para posarte en un poema,
como quien posa una flor
en un ramillete espeso,
y serás así el color
y música de mis versos.
La mañana se abre paso,
a golpe de luz y canto
la alondra saluda a fuera.
Levántate de la cama
asómate a la ventana
baja rápido escaleras,
mes de flores y de hadas
no es bella la primavera?
medio día, nubes erran.
la paz se aferra y meditas,
noto calma tu sonrisa,
me pregunto en lo que piensas...
tienes algo de beber,
pareces recordar algo,
¿Qué le ves a la pared?
¿Por qué ahora estás llorando?
Que otros niños te han dicho
que eres ilusa, una tonta
por creer en fantasías.
deja tu llanto y suspiro,
no reniegues de la rosa
o el libro de poesía,
que llega la noche honda
y os tengo un cuento, mi niña.
Quiero contarte pequeña
que aquellos cuentos de hadas
no son más que las quimeras
de mentes enamoradas.
Sin embargo, dulce nena,
no temas a soñar libre;
porque las almas que sueñan
son las que de verdad viven.
Así pues mi princesita,
ve en los sueños de la vida,
con ilusión voladora,
roba estrellas, toca lunas,
tañe la lira sonora,
haz que en esta noche oscura
brillen tus sutiles ansias...
ya duermes, <<sueña, descansa>>.
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