Silencio al borde de los ojos.(En la voz de Uqbar)

Engel

SOÑADOR TOCANDO CON LOS PIES EN TIERRA

Silencio pureza absoluta, eres la voz de las paredes, tu imagen tiembla en el aire camino de las sombras, luego se copia y huye repetida para hacer breve su huella. Te quisiera mirar y que tú me miraras como el frío ve el frescor de los rostros. Despierta de entre las sombras, no fluyas murmurando la amenaza del tiempo. Yo soy de aquí, siempre llego pronto, o tarde, o nunca. Busco aspirar tu brisa y tu fragancia, busco tu paz en la mansión del tiempo. Llévame donde mueren las palabras y hablemos como se hablan la humedad y el olvido cuando se sienten vivos.
Me decanto por la luz que la sombra quisiera haber cegado. Convocas al futuro sin salir de las paredes. El silencio así es un mundo que no nombra el misterio de las cosas. Siento tu aleteo de ternura como un temblor revolviendo las cenizas del pasado, que guardan en su mutismo los mágicos secretos, como flores de nostalgia.
El eco de la luz que tiembla en las ventanas, que huele a realidad, a niebla, a engaño de los ojos. Atraviesa los sonidos que engendran, mota a mota, letra a letra, el infinito dialogo de las sombras. Sombras fatigadas de adelantos. Sombras que tienen la forma de los pasados sueños, una presencia que no toco aunque mis ojos casi rozan.
En uno de tus golpes el aire ha salido volando, esparciendo por el suelo tu forma de óxido, campo seco sembrado de palabras que se cristalizan como si fueran cuarzo. Es sencillo; en la densidad helada de tu luz trituras el alma con fuego. Voy a contarte un secreto: hace tiempo que resuenas al borde de los ojos como si fueras mi alma, hace tiempo que eres música desbordada en la voz de las paredes.
Presiento tu presencia, tu tenaz persistencia, tu dolor en los dedos del alma. Uno no te piensa pero a medida que pasan los años vas creciendo en días viejos. Sin previo aviso invades los espacios, te haces con su brillo consumiéndolo por dentro y demoliéndolo por fuera.
Soledad dura que creces en cada lugar que aloja una ausencia. No te veo pero sé que estás donde sobran las palabras. Aunque nunca te vas, huye sin miedo hacia las nubes perdidas, y cae fiel como lluvia sobre el bosque o como el olor sobre las rosas.
 
Cubres el óxido de melodía y la soledad de luz, apenas se asoman los ecos y ya los ojos descubren tristeza y belleza en paredes desconchadas.
Así se adueña la soledad del interior y resquebraja cada hilo conductor de savia.
Sigo creyendo en un fondo de voz que aúne, que favorezca el renacer de un sonido reforzado de nostalgia pero, el respeto al autor es la base para que una obra brille.
Gracias por hacer del silencio una cadencia y de mi voz, un poema.

Felicidades amigo, eres un genio.

Palmira
 
¡¡¡Magnífico este Silencio Engel!!!, sobrecoge tanta belleza, se toca y se oye y qué espléndida tu voz Palmira, acaricia cada palabra de este silencio desterrando las voces que aúllan , los gritos que hacen temblar las puertas, no solo sobran las palabras también la música.
Abrazos a los dos ¡¡¡Que buenos sois!!!:)

 
¡¡¡Magnífico este Silencio Engel!!!, sobrecoge tanta belleza, se toca y se oye y qué espléndida tu voz Palmira, acaricia cada palabra de este silencio desterrando las voces que aúllan , los gritos que hacen temblar las puertas, no solo sobran las palabras también la música.
Abrazos a los dos ¡¡¡Que buenos sois!!!:)

Mil gracias por el cálido comentario. Placer hallarte, estimada poetisa.
Fuerte abrazo también para ti
.
 

Silencio pureza absoluta, eres la voz de las paredes, tu imagen tiembla en el aire camino de las sombras, luego se copia y huye repetida para hacer breve su huella. Te quisiera mirar y que tú me miraras como el frío ve el frescor de los rostros. Despierta de entre las sombras, no fluyas murmurando la amenaza del tiempo. Yo soy de aquí, siempre llego pronto, o tarde, o nunca. Busco aspirar tu brisa y tu fragancia, busco tu paz en la mansión del tiempo. Llévame donde mueren las palabras y hablemos como se hablan la humedad y el olvido cuando se sienten vivos.
Me decanto por la luz que la sombra quisiera haber cegado. Convocas al futuro sin salir de las paredes. El silencio así es un mundo que no nombra el misterio de las cosas. Siento tu aleteo de ternura como un temblor revolviendo las cenizas del pasado, que guardan en su mutismo los mágicos secretos, como flores de nostalgia.
El eco de la luz que tiembla en las ventanas, que huele a realidad, a niebla, a engaño de los ojos. Atraviesa los sonidos que engendran, mota a mota, letra a letra, el infinito dialogo de las sombras. Sombras fatigadas de adelantos. Sombras que tienen la forma de los pasados sueños, una presencia que no toco aunque mis ojos casi rozan.
En uno de tus golpes el aire ha salido volando, esparciendo por el suelo tu forma de óxido, campo seco sembrado de palabras que se cristalizan como si fueran cuarzo. Es sencillo; en la densidad helada de tu luz trituras el alma con fuego. Voy a contarte un secreto: hace tiempo que resuenas al borde de los ojos como si fueras mi alma, hace tiempo que eres música desbordada en la voz de las paredes.
Presiento tu presencia, tu tenaz persistencia, tu dolor en los dedos del alma. Uno no te piensa pero a medida que pasan los años vas creciendo en días viejos. Sin previo aviso invades los espacios, te haces con su brillo consumiéndolo por dentro y demoliéndolo por fuera.
Soledad dura que creces en cada lugar que aloja una ausencia. No te veo pero sé que estás donde sobran las palabras. Aunque nunca te vas, huye sin miedo hacia las nubes perdidas, y cae fiel como lluvia sobre el bosque o como el olor sobre las rosas.
Qué cosa más bella! Una voz encantadora , unas letras divinas!
Aplausos a ambos.
 

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