El Amor-Bondad es Creador del Universo. Lo encontramos en nuestros corazones. Pero el oído musical, hay que abrirlo. Y los ojos, también, para entender a los demás, con su lenguaje corporal o no verbal, de los gestos y de las miradas. Entonces, abrimos el oído, para disfrutar de la música, entiendo el lenguaje musical. Abrimos los ojos, para relacionarnos con los demás, comprendiendo sus emociones y sentimientos. Y abrimos el corazón, para hablar con Dios.