lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Me adentro en un bosque
de hojas partidas,
con espesos humedales
donde las almas anidan.
Busqué entre sus hojas
fragancias perdidas,
miradas de alondra,
al viento en sus esquinas.
Y se perfiló el cielo
de trigos y de espigas,
y se perfiló tu sombra
en el musgo de mi vida.
Movió el aire sus espejos,
el llanto lamió las heridas,
y en mi pecho el tiempo
encontró su partida.
¡Ay, bosque soñoliento!
¡Ay, arboleda de vida!
Vivir quiero de nuevo
en las almas que te anidan.