marquelo
Negrito villero
Es azul a las 12
y la ciudad cuenta
a los coches que hacen un esfuerzo
para voltear y despedirse del tiempo,
todo tiene un aire de alejamiento
como de despedida del cuerpo.
Pero he oído caer a la noche
como un racimo de uvas/
la habitación también respiró
cuando se abrieron todas las puertas
cuando regresé en fuga,
dejando a la última botella buscándome.
Solo dejé un viento de almohada
sobre tus manos blancas
sobre tu pecho abierto al aliento
y luego esa porción de nada
que reclama el universo
para prenderle tus labios
y aterrizo
cuando el atardecer prende
el fogón de la casa/
la luz amarilla lagrimea
sobre mis papeles oscuros,
hora del aullido
del tormento en el cuerpo
cuando todas las palabras tomaron
su sitio en la mesa esperando la orden
la partida
la ráfaga que se asienta
y desata el laberinto negro
donde se pierden tus cabellos.
Aqui el amor se vacía todo
y se escogen las despedidas
para guardarlas en el cajón
cuya sombra mira de hinojos
la pared más alta
el ruido más volcánico/
la lluvia se espesa como plegaria
con culpa
y el azul se hace más intenso
cuando la verdad busca a los ojos...
y la ciudad cuenta
a los coches que hacen un esfuerzo
para voltear y despedirse del tiempo,
todo tiene un aire de alejamiento
como de despedida del cuerpo.
Pero he oído caer a la noche
como un racimo de uvas/
la habitación también respiró
cuando se abrieron todas las puertas
cuando regresé en fuga,
dejando a la última botella buscándome.
Solo dejé un viento de almohada
sobre tus manos blancas
sobre tu pecho abierto al aliento
y luego esa porción de nada
que reclama el universo
para prenderle tus labios
y aterrizo
cuando el atardecer prende
el fogón de la casa/
la luz amarilla lagrimea
sobre mis papeles oscuros,
hora del aullido
del tormento en el cuerpo
cuando todas las palabras tomaron
su sitio en la mesa esperando la orden
la partida
la ráfaga que se asienta
y desata el laberinto negro
donde se pierden tus cabellos.
Aqui el amor se vacía todo
y se escogen las despedidas
para guardarlas en el cajón
cuya sombra mira de hinojos
la pared más alta
el ruido más volcánico/
la lluvia se espesa como plegaria
con culpa
y el azul se hace más intenso
cuando la verdad busca a los ojos...