Guardián del Alma
Poeta recién llegado
Instantes en que sólo pienso en ti,
sin entender qué me causa la pena,
estar preso es mi condena,
estar preso de vivir,
vivir pensando en qué ocurrió...
La angustia desgarra un Amor
que no pudiste conocer,
sentimientos de un ayer
que vuelven día tras día...
Gritando en plena agonía
muere mi alma a tus pies,
muere un corazón que no ves,
que nunca supe mostrarte...
Luna nueva fue a visitarte,
mas hoy las estrellas no brillan...
Nuestros recuerdos se maquillan
mientras no puedo olvidarte...
Lágrimas de soledad brotan
sin cesar...
Lamentos en silencio de un alma rota
que nada puede curar...
Cuna de miedos que se visten
de noche fría,
luna entre mis dedos
que te busca todavía...
Sin palabras queda una voz tardía,
emblema de mística leyenda...
Cuántas historias hoy no entienda,
cuántas fantasías había,
en la noche que te veía
tan singularmente bella...
Dulce dama, hermosa doncella,
mi corazón gritar no suele...
Mas este sufrir me puede
y me quema cual centella,
que no mata, pero me duele,
me duele saber qué pudo ser,
qué pudo ser de nuestra vida,
que aún así nada me impida
reconocer que me equivoqué,
que tú eres mi alma querida
y por tu Amor yo moriré.
Guardián del Alma
sin entender qué me causa la pena,
estar preso es mi condena,
estar preso de vivir,
vivir pensando en qué ocurrió...
La angustia desgarra un Amor
que no pudiste conocer,
sentimientos de un ayer
que vuelven día tras día...
Gritando en plena agonía
muere mi alma a tus pies,
muere un corazón que no ves,
que nunca supe mostrarte...
Luna nueva fue a visitarte,
mas hoy las estrellas no brillan...
Nuestros recuerdos se maquillan
mientras no puedo olvidarte...
Lágrimas de soledad brotan
sin cesar...
Lamentos en silencio de un alma rota
que nada puede curar...
Cuna de miedos que se visten
de noche fría,
luna entre mis dedos
que te busca todavía...
Sin palabras queda una voz tardía,
emblema de mística leyenda...
Cuántas historias hoy no entienda,
cuántas fantasías había,
en la noche que te veía
tan singularmente bella...
Dulce dama, hermosa doncella,
mi corazón gritar no suele...
Mas este sufrir me puede
y me quema cual centella,
que no mata, pero me duele,
me duele saber qué pudo ser,
qué pudo ser de nuestra vida,
que aún así nada me impida
reconocer que me equivoqué,
que tú eres mi alma querida
y por tu Amor yo moriré.
Guardián del Alma