Christian Jovani
Poeta recién llegado
Un amor que no pudo ser;
se avecinaba una tormenta,
ya sentía las agujas que pinchaban mi piel.
Los lamentos fueron contados por el destino,
y mis latidos eran como rasguños
a mi corazón herido.
Aquel amor que no pudo ser,
aquel momento que me vio desvaneciéndome;
nada se oía más que un aliento,
que presuroso se alejaba
recogiendo lágrimas de un llanto seco.
Un amor que se fue,
un amor que no fue,
un amor que no pudo ser.
Aquella tarde mis lágrimas bebí,
el perfume de una bella flor se ocultó,
y un libro con sus páginas se cerró.
Ambos dimos la vuelta, cada cual por su camino;
ella salió acompañada y yo no.
se avecinaba una tormenta,
ya sentía las agujas que pinchaban mi piel.
Los lamentos fueron contados por el destino,
y mis latidos eran como rasguños
a mi corazón herido.
Aquel amor que no pudo ser,
aquel momento que me vio desvaneciéndome;
nada se oía más que un aliento,
que presuroso se alejaba
recogiendo lágrimas de un llanto seco.
Un amor que se fue,
un amor que no fue,
un amor que no pudo ser.
Aquella tarde mis lágrimas bebí,
el perfume de una bella flor se ocultó,
y un libro con sus páginas se cerró.
Ambos dimos la vuelta, cada cual por su camino;
ella salió acompañada y yo no.
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