Nunca podrás saber...(Serventesios)

Luis Prieto

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No precisa que llueva como llovió aquel día
para caer nostálgico añorando el ayer
pues esta pena me hace pensarte todavía
a pesar de que el cielo se empecine en llover.

No es preciso que llueva como en aquel noviembre
para que yo recuerde lo que nos ha pasado,
como el agrario no precisa de que resiembre
lo que con tanto esfuerzo y sudor, hubo sembrado.

Nunca podrás saber lo que mi alma te ha querido
porque nunca quisiste dormir sobre mi pecho
por mucho que se empeñe en llover o haya llovido
pues el amor pasado, no guarda su derecho.

Nunca podrás saber, por qué por mi calle llueve
y yo nunca sabré, si tú te acuerdas de mí
pero los dos sabemos que lo nuestro fue breve
lo suficiente para que me acuerde de ti.

Te tenía en mi sueño pero tú te perdiste
como se pierde el beso del sol en la maleza
o acaso yo creí soñar y nunca estuviste
presente y por soñarte, mi sueño es mi tristeza.

No importa lo que sueñe, los sueños, sueños son,
sólo sé que lo nuestro se quedó en el ayer
y es tan fuerte la pena que guarda el corazón
que la flor del jardín, no volverá a florecer.

Y pasaré la noche soñando a la mañana
y cuando me despierte, podrá seguir lloviendo
pero no es necesario que llueva en mi ventana
para que yo recuerde, que te sigo queriendo.

Luis
 
Última edición por un moderador:
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No precisa que llueva como llovió aquel día
para caer nostálgico añorando el ayer
pues esta pena me hace pensarte todavía
a pesar de que el cielo se empecine en llover.

No es preciso que llueva como en aquel noviembre
para que yo recuerde lo que nos ha pasado,
como el agrario no precisa de que resiembre
lo que con tanto esfuerzo y sudor, hubo sembrado.

Nunca podrás saber lo que mi alma te ha querido
porque nunca quisiste dormir sobre mi pecho
por mucho que se empeñe en llover o haya llovido
pues el amor pasado, no guarda su derecho.

Nunca podrás saber, por qué por mi calle llueve
y yo nunca sabré, si tu te acuerdas de mí
pero los dos sabemos que lo nuestro fue breve
lo suficiente para que me acuerde de ti.

Te tenía en mi sueño pero tú te perdiste
como se pierde el beso del sol en la maleza
o acaso yo creí soñar y nunca estuviste
presente y por soñarte, mi sueño es mi tristeza.

No importa lo que sueñe, los sueños, sueños son,
sólo sé que lo nuestro se quedó en el ayer
y es tan fuerte la pena que guarda el corazón
que la flor del jardín, no volverá a florecer.

Y pasaré la noche soñando a la mañana
y cuando me despierte, podrá seguir lloviendo
pero no es necesario que llueva en mi ventana
para que yo recuerde, que te sigo queriendo.

Luis
Sabes conducirnos de forma magistral por esos mundos de melancolía y nostalgia que tanto acompaña esa lluvia. Destacaría el cierre del último serventesio que me parece extraordinario.
Recibe mi abrazo siempre desde la amistad.
Salva.
 
Sabes conducirnos de forma magistral por esos mundos de melancolía y nostalgia que tanto acompaña esa lluvia. Destacaría el cierre del último serventesio que me parece extraordinario.
Recibe mi abrazo siempre desde la amistad.
Salva.

Muchas gracias Salva por tus siempre gratas palabras que dejas con tu gran presencia. Sigo pensando en lo que me has dicho y ahora me entra la duda.
Recibe un fuerte abrazo con mis sinceros saludos Salva.
 
¡Simplemente hermoso! Cada verso es un requiem de amor y nostalgia, de vivencias y suspiro, pero lo más importante el amor sigue latente en el poema. Un inmenso placer disfrutar de su maravillosa poesía, Luis, reciba mi más cordial felicitación y saludo.
 
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No precisa que llueva como llovió aquel día
para caer nostálgico añorando el ayer
pues esta pena me hace pensarte todavía
a pesar de que el cielo se empecine en llover.

No es preciso que llueva como en aquel noviembre
para que yo recuerde lo que nos ha pasado,
como el agrario no precisa de que resiembre
lo que con tanto esfuerzo y sudor, hubo sembrado.

Nunca podrás saber lo que mi alma te ha querido
porque nunca quisiste dormir sobre mi pecho
por mucho que se empeñe en llover o haya llovido
pues el amor pasado, no guarda su derecho.

Nunca podrás saber, por qué por mi calle llueve
y yo nunca sabré, si tú te acuerdas de mí
pero los dos sabemos que lo nuestro fue breve
lo suficiente para que me acuerde de ti.

Te tenía en mi sueño pero tú te perdiste
como se pierde el beso del sol en la maleza
o acaso yo creí soñar y nunca estuviste
presente y por soñarte, mi sueño es mi tristeza.

No importa lo que sueñe, los sueños, sueños son,
sólo sé que lo nuestro se quedó en el ayer
y es tan fuerte la pena que guarda el corazón
que la flor del jardín, no volverá a florecer.

Y pasaré la noche soñando a la mañana
y cuando me despierte, podrá seguir lloviendo
pero no es necesario que llueva en mi ventana
para que yo recuerde, que te sigo queriendo.

Luis
Letras fraguadas en el alma con la nostalgia asomada de cara a sueños lejanos, crepitan los recuerdos en las ascuas de los anhelos, un placer Luis, abrazos.
 
¡Simplemente hermoso! Cada verso es un requiem de amor y nostalgia, de vivencias y suspiro, pero lo más importante el amor sigue latente en el poema. Un inmenso placer disfrutar de su maravillosa poesía, Luis, reciba mi más cordial felicitación y saludo.

Muchas gracias Daniel por acercarse a estas letras dedicándome su tiempo. Siempre es un honor su visita.
Reciba mi sincero y fraternal abrazo.
 
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No precisa que llueva como llovió aquel día
para caer nostálgico añorando el ayer
pues esta pena me hace pensarte todavía
a pesar de que el cielo se empecine en llover.

No es preciso que llueva como en aquel noviembre
para que yo recuerde lo que nos ha pasado,
como el agrario no precisa de que resiembre
lo que con tanto esfuerzo y sudor, hubo sembrado.

Nunca podrás saber lo que mi alma te ha querido
porque nunca quisiste dormir sobre mi pecho
por mucho que se empeñe en llover o haya llovido
pues el amor pasado, no guarda su derecho.

Nunca podrás saber, por qué por mi calle llueve
y yo nunca sabré, si tú te acuerdas de mí
pero los dos sabemos llez esque lo nuestro fue breve
lo suficiente para que me acuerde de ti.

Te tenía en mi sueño pero tú te perdiste
como se pierde el beso del sol en la maleza
o acaso yo creí soñar y nunca estuviste
presente y por soñarte, mi sueño es mi tristeza.

No importa lo que sueñe, los sueños, sueños son,
sólo sé que lo nuestro se quedó en el ayer
y es tan fuerte la pena que guarda el corazón
que la flor del jardín, no volverá a florecer.

Y pasaré la noche soñando a la mañana
y cuando me despierte, podrá seguir lloviendo
pero no es necesario que llueva en mi ventana
para que yo recuerde, que te sigo queriendo.

Luis
Dejar hablar al alma que ensoño espacios,
queda una melancolia disuelta que en su
sencillez es regazo para un cauce que atrapa
pues la obra es sublimacion de variaciones
amorosas y recofrdadas.
magnifico, mis aplausos. luzyabsenta
 
Dejar hablar al alma que ensoño espacios,
queda una melancolia disuelta que en su
sencillez es regazo para un cauce que atrapa
pues la obra es sublimacion de variaciones
amorosas y recofrdadas.
magnifico, mis aplausos. luzyabsenta

Siempre es para mi un honor recibir tu visita leyendo tu comentario estimado amigo...por lo que te quedo muy agradecido.
Recibe mis saludos cordiales y fraternal abrazo Luzyabsenta.
 

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