Abandonado a mi propio juicio
por una sociedad permisiva
voy errando con un solo vicio;
el de no saber a ciencia cierta
si mi decisión es decisiva,
sin engaños, certera o incierta;
ya que todo siendo permitido,
como ley que no lleva cursiva,
mi parecer anda confundido.
¿Esperaré, pues, a que me brote
del frenesí la mejor idea
igual que le ocurriera al Quijote?
No, tal vez no deba buscar eso.
¿Quién sabe si fuera idea fea?
Para eso me quedaré aquí tieso
por no ir como iba yo antes
creyendo ser amo de la aldea
mientras se me caían los tirantes.
"¡Hoy también y mañana también!",
escuchando sola la conciencia
repite ella misma el parabién.
Lejos queda la universidad,
los estudios y también la ciencia
con todo juicio y urbanidad.
Los estudiantes y licenciados,
agotada ya toda paciencia
creo que no miran resultados.
por una sociedad permisiva
voy errando con un solo vicio;
el de no saber a ciencia cierta
si mi decisión es decisiva,
sin engaños, certera o incierta;
ya que todo siendo permitido,
como ley que no lleva cursiva,
mi parecer anda confundido.
¿Esperaré, pues, a que me brote
del frenesí la mejor idea
igual que le ocurriera al Quijote?
No, tal vez no deba buscar eso.
¿Quién sabe si fuera idea fea?
Para eso me quedaré aquí tieso
por no ir como iba yo antes
creyendo ser amo de la aldea
mientras se me caían los tirantes.
"¡Hoy también y mañana también!",
escuchando sola la conciencia
repite ella misma el parabién.
Lejos queda la universidad,
los estudios y también la ciencia
con todo juicio y urbanidad.
Los estudiantes y licenciados,
agotada ya toda paciencia
creo que no miran resultados.