marquelo
Negrito villero
Dibuje una espina,
cuyo centro hizo explotar todo ese aire
que esconde el decoro más virginal del pétalo,
de la orilla que se mueve tatuando cejas, arrasando horizontes
y botellas mensajeras.
Oh, a esta hora de noviembre, el día ha cicatrizado toda esa ráfaga
destetada, alocada, dejando el epicentro más cristalino del aroma.
Tienes café en los labios,
tierra por colonizar, cabellos que construir ante la voluptuosidad
siniestra del espanto,
Todos son días en vasos cristalinos,
efectos sin culpa cuando prenden todas las bombillas en las plazas
en las mareas del vino, en las cartas que abren los adioses más vetustos,
todo desnudez/
ansia por reacomodar tus cabellos con sus distintos senderos desnudos,
oración que termina en beso
y con el café en tus labios...
Maravilla de pétalo,
llanto que deshoja el sol para construir un caballo en fuga.
Amor de partida ganada...
cuyo centro hizo explotar todo ese aire
que esconde el decoro más virginal del pétalo,
de la orilla que se mueve tatuando cejas, arrasando horizontes
y botellas mensajeras.
Oh, a esta hora de noviembre, el día ha cicatrizado toda esa ráfaga
destetada, alocada, dejando el epicentro más cristalino del aroma.
Tienes café en los labios,
tierra por colonizar, cabellos que construir ante la voluptuosidad
siniestra del espanto,
Todos son días en vasos cristalinos,
efectos sin culpa cuando prenden todas las bombillas en las plazas
en las mareas del vino, en las cartas que abren los adioses más vetustos,
todo desnudez/
ansia por reacomodar tus cabellos con sus distintos senderos desnudos,
oración que termina en beso
y con el café en tus labios...
Maravilla de pétalo,
llanto que deshoja el sol para construir un caballo en fuga.
Amor de partida ganada...
Última edición: