Al lado de tu cama hay una mesa
que ya pertenece al olvido,
una telaraña frondosa
convertida ya en nido.
Una foto sin rostros que puedan dibujar tu vida,
una vela en el altar
de tus sueños de mentira.
Una semilla vacía en un universo imaginado,
una flor marcada por el paso del tiempo.
La más tierna de las caricias
que habitarán en tu seno.
Darío Méndez
que ya pertenece al olvido,
una telaraña frondosa
convertida ya en nido.
Una foto sin rostros que puedan dibujar tu vida,
una vela en el altar
de tus sueños de mentira.
Una semilla vacía en un universo imaginado,
una flor marcada por el paso del tiempo.
La más tierna de las caricias
que habitarán en tu seno.
Darío Méndez