El hombre del porsaco
Poeta recién llegado
Míralo con que salero
se ha guardado el salchichón,
mucho traje de corbata
y resulta que es ladrón.
¡Y ahora un queso! que destreza,
éste es de guante blanco,
¿por qué me suena su cara?
¡¡el subdirector del banco!!.
A lo que está acostumbrado,
no se priva, ahora patés,
se dirige a las bebidas,
¡adiós al coñac francés!.
Lo que ha cabido ahí dentro,
si no se puede mover,
ese abrigo está mas lleno
que el baúl de la Piquer.
Está yendo hacia la caja
con dos cartones de vino,
no se le puede negar
que el humor lo tiene fino.
La cajera está flotando,
la piropeó el bribón
y con la líbido a tope
sólo ha pasado un cartón.
¿Pero se va a ir de rositas?
si éste fue el de la hipoteca,
gracias a él llevo un año
a leche, pan y manteca.
Lo cazo llegando al parking
y le grito que es un jeta,
su excusa es que su banco
no le adjudica tarjetas.
¡Será el tío sinvergüenza!
tarjetas y yo embargado,
le obligo a sacarlo todo
y a devolver lo robado.
Saca el botín y se escapa
dejándome a mí la cena,
él ya cargó su despensa,
ahora soy yo quien la llena.
Y el lunes a mas tardar
a revisar la hipoteca
que aquí quien no se espabila
de canelo y tonto peca.
se ha guardado el salchichón,
mucho traje de corbata
y resulta que es ladrón.
¡Y ahora un queso! que destreza,
éste es de guante blanco,
¿por qué me suena su cara?
¡¡el subdirector del banco!!.
A lo que está acostumbrado,
no se priva, ahora patés,
se dirige a las bebidas,
¡adiós al coñac francés!.
Lo que ha cabido ahí dentro,
si no se puede mover,
ese abrigo está mas lleno
que el baúl de la Piquer.
Está yendo hacia la caja
con dos cartones de vino,
no se le puede negar
que el humor lo tiene fino.
La cajera está flotando,
la piropeó el bribón
y con la líbido a tope
sólo ha pasado un cartón.
¿Pero se va a ir de rositas?
si éste fue el de la hipoteca,
gracias a él llevo un año
a leche, pan y manteca.
Lo cazo llegando al parking
y le grito que es un jeta,
su excusa es que su banco
no le adjudica tarjetas.
¡Será el tío sinvergüenza!
tarjetas y yo embargado,
le obligo a sacarlo todo
y a devolver lo robado.
Saca el botín y se escapa
dejándome a mí la cena,
él ya cargó su despensa,
ahora soy yo quien la llena.
Y el lunes a mas tardar
a revisar la hipoteca
que aquí quien no se espabila
de canelo y tonto peca.