E.Fdez.Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
La quinta la más romántica
de todas que ha tenido
en su vida,
con su maña nigromántica,
como tal ciervo abatido,
la marida.
Decía que baila bien
y que es muy buena persona,
al inicio,
sin conocer quién es quien
lo instaló en su casona,
con servicio.
La presentó en mi casa
como trofeo de caza,
con orgullo,
continuando con la guasa
del que siempre tiene baza
de capullo.
El que menos trabajando
en la casa de sus padres
y hermanos,
por ser primero del bando
en salir con los compadres
y fulanos.
Dice que todo es suyo
porque más ha trabajado
en la casa,
sirviendo de este chanchullo
a su novia ha engañado
con su guasa.
Peleando con papá
porque tiene preferencia
de provecho.
Saliendo yo del sofá
le he mostrado los encuadres
por derecho.
Se creía preferente
en mi hogar heredado
de mis padres;
trató mi mujer ausente
del más despreciable grado
con descuadres.
Tuve que llamar a los guardias,
porque se puso en plan
muy boxístico,
y papá con taquicardias,
por su marcado ademán
pugilístico.
Amenaza con matarnos
aunque a la cárcel vaya,
nos ha dicho;
en lugar de abrazarnos
siempre presenta batalla
como bicho.
Presenté una demanda
por allanar la morada
con violencia
mas la justicia es blanda
y resultando abogada
de demencia.
Se levantaba a las once
como los grandes señores
de antaño,
tal escultura de bronce
no se le van los colores
al estaño.
Más tarde de levantarse
inicia riña con su novia,
todos días,
en vez de a ella abrazarse,
con sus disputas la agobia,
y a sus crías.
Desde los pies hasta el moño
están de él tan fastidiados
que lo llevan
para dejar de ser ñoño,
donde los tan apocados
se sublevan.
Siempre le pide dinero
para sus muchos caprichos,
y sus deudas,
y como grande torero
capotea todos bichos
con adeudas.
Termina de él tan cansada
que lo coloca en la calle
con sus trastos
pensando que se traslada
a su casa en su valle
con sus gastos.
Mas insistiendo en quedarse
monta guardia en su puerta
todo el día,
amenaza suicidarse
o de dejarla más muerta,
por manía.
Pensareis que mal le quiero
por lo mal que lo dibujo
en mi verso.
Más mal queda en el tintero
de sus maldades de brujo
más perverso.
(Coplas estilo Jorge Manrique)
11 de noviembre del 2016
de todas que ha tenido
en su vida,
con su maña nigromántica,
como tal ciervo abatido,
la marida.
Decía que baila bien
y que es muy buena persona,
al inicio,
sin conocer quién es quien
lo instaló en su casona,
con servicio.
La presentó en mi casa
como trofeo de caza,
con orgullo,
continuando con la guasa
del que siempre tiene baza
de capullo.
El que menos trabajando
en la casa de sus padres
y hermanos,
por ser primero del bando
en salir con los compadres
y fulanos.
Dice que todo es suyo
porque más ha trabajado
en la casa,
sirviendo de este chanchullo
a su novia ha engañado
con su guasa.
Peleando con papá
porque tiene preferencia
de provecho.
Saliendo yo del sofá
le he mostrado los encuadres
por derecho.
Se creía preferente
en mi hogar heredado
de mis padres;
trató mi mujer ausente
del más despreciable grado
con descuadres.
Tuve que llamar a los guardias,
porque se puso en plan
muy boxístico,
y papá con taquicardias,
por su marcado ademán
pugilístico.
Amenaza con matarnos
aunque a la cárcel vaya,
nos ha dicho;
en lugar de abrazarnos
siempre presenta batalla
como bicho.
Presenté una demanda
por allanar la morada
con violencia
mas la justicia es blanda
y resultando abogada
de demencia.
Se levantaba a las once
como los grandes señores
de antaño,
tal escultura de bronce
no se le van los colores
al estaño.
Más tarde de levantarse
inicia riña con su novia,
todos días,
en vez de a ella abrazarse,
con sus disputas la agobia,
y a sus crías.
Desde los pies hasta el moño
están de él tan fastidiados
que lo llevan
para dejar de ser ñoño,
donde los tan apocados
se sublevan.
Siempre le pide dinero
para sus muchos caprichos,
y sus deudas,
y como grande torero
capotea todos bichos
con adeudas.
Termina de él tan cansada
que lo coloca en la calle
con sus trastos
pensando que se traslada
a su casa en su valle
con sus gastos.
Mas insistiendo en quedarse
monta guardia en su puerta
todo el día,
amenaza suicidarse
o de dejarla más muerta,
por manía.
Pensareis que mal le quiero
por lo mal que lo dibujo
en mi verso.
Más mal queda en el tintero
de sus maldades de brujo
más perverso.
(Coplas estilo Jorge Manrique)
11 de noviembre del 2016