edwinpaul
Poeta fiel al portal
Ecos.
Ha caído regada mi alma,
y una pluma de los pétalos perturbados
gritan de lejos con voz de serafín enamorado;
emite un dolor, enfurecido en llanto.
Muere de soledad.
y ácido como miel de limonero
el relámpago gritó tu nombre,
y mi grito sigue soñando en tu alma.
Yo encendí el tronco mojado con mi temblor,
luego trepé en tus potros viajeros,
llegué a tu playa; las dudas de tus voces
trasnocharon mis ansias,
y mis ojeras invadieron las nubes.
Un eco desolado e insensible sonó en mi pecho
y se deshace como castillo de arena,
porque bebí de tu mano desesperadamente,
sin relegar tus pechos calientes de mi frente.
Entre mis sueños y mi pluma,
estás ausente…
estás presente.
Ha caído regada mi alma,
y una pluma de los pétalos perturbados
gritan de lejos con voz de serafín enamorado;
emite un dolor, enfurecido en llanto.
Muere de soledad.
y ácido como miel de limonero
el relámpago gritó tu nombre,
y mi grito sigue soñando en tu alma.
Yo encendí el tronco mojado con mi temblor,
luego trepé en tus potros viajeros,
llegué a tu playa; las dudas de tus voces
trasnocharon mis ansias,
y mis ojeras invadieron las nubes.
Un eco desolado e insensible sonó en mi pecho
y se deshace como castillo de arena,
porque bebí de tu mano desesperadamente,
sin relegar tus pechos calientes de mi frente.
Entre mis sueños y mi pluma,
estás ausente…
estás presente.